José María Simón Tor
José María Simón Tor (1926-2026)
Mucho más que un oculista
Primer doctor en medicina y cirugía por la Universidad de Barcelona (1956), académico y autor de uno de los manuales internacionales más influyentes sobre el glaucom
José María Simón Tor
Oftalmólogo
Primer doctor en medicina y cirugía por la Universidad de Barcelona (1956). Historiador de la medicina. Académico de la Real Europea de Doctores y de la Real de Medicina de Cataluña. Director de la Clínica Oftalmológica Simón, de Barcelona. Autor de uno de los manuales internacionales más influyentes en su especialidad sobre el glaucoma
En mi casa, que era casa de oftalmólogos, era frecuente escuchar el apellido Simón. Más bien «el Simón», un libro que solían consultar con frecuencia mi padre y hermanos. Con el tiempo, tuve la fortuna de toparme en Barcelona con un Simón, también oculista, y al contárselo a mi buen padre me preguntó a cuál de la saga había conocido, ya que mi abuelo Eladio había tratado a uno, él a otro y mis hermanos al siguiente de la estirpe. La ciudad condal era para mi familia una referencia inexcusable, una Meca europea y mundial de las enfermedades oculares. Y los Simón, discretos y prestigiosos, iluminaban tanto o más que aquellos que se servían del marketing o la publicidad para ganar clientela.
El clan Simón siempre ha sido de amplio espectro. Simón de Guilleuma, colega contemporáneo de mi abuelo, no solo fue un número uno en la oftalmología, sino como historiador. Y su testigo lo recogería con brillantez José María Simón Tor. Su manual sobre glaucoma continúa siendo esencial en su disciplina, pero igualmente dedicó su vida a la historia médica, hasta el punto de ser el responsable de humanidades de la Sociedad Española de su especialidad. Extendió a América su quehacer, en Brasil o Argentina, y dirigió en su tierra el Instituto Barraquer, aparte de desarrollar en ella una intensa actividad humanística y profesional. Fue el primer doctor en medicina y cirugía por la Universidad de Barcelona, en 1956, porque hasta esa fecha el monopolio doctoral lo conservaba la Universidad Central, en Madrid.
Persona de profundas convicciones religiosas y gran simpatía, supo forjar con su mujer una familia con las mismas características. Uno de sus hijos oculistas, José María Simón Castellví, suma a su trabajo como brillante cirujano ocular afanes similares a los de su padre y demás antecesores, entre ellos la presidencia emérita de la Federación internacional de asociaciones médicas católicas, auspiciada por la Santa Sede. Las principales instituciones culturales y galénicas catalanas han acogido a cada generación de estos Simón por su indudable valía y calidad humana.
José María Simón Tor, en suma, encarnaba como pocos al médico humanista, al especialista que dominaba el fondo del ojo, pero también el fondo del alma. Ayudado por sus hijos, visitó a pacientes hasta los cien años, y siguió estudiando oftalmología hasta el final. Que Dios lo acoja benigno en su seno.