02 de julio de 2022

Un mundo felizJaume Vives

Hasta el fondo

El QR solo es el primer paso para implementar el carnet del buen ciudadano (como ya existe en otros rincones del planeta). Si ahora aceptamos la puntita, nos la volverán a meter hasta el fondo

En 1985 se despenalizó el aborto en España en unos supuestos muy concretos. Tan concretos que permitían prácticamente cualquier aborto. Y la sociedad tragó.
Ahora la pelea está en que las menores no puedan abortar sin permiso paterno o que nos dejen rezar frente a las clínicas abortistas. En unos años la pelea estará en que no nos obliguen a abortar a nuestros hijos enfermos.
En 1985 aceptamos la puntita y en pocos años nos la habrán metido hasta el fondo.
En el año 2006 el Estado impuso a los colegios una asignatura (Educación para la Ciudadanía) que pretendía enseñar a los chavales los trucos para ser buenos ciudadanos.
Esos trucos pasaban por reconocer que hay muchos tipos de familia, que hay que explorar muchos tipos de sexualidad, y otras tonterías por el estilo.
Los colegios claudicaron, y aunque algunos negaron la menor y modificaron el contenido de extranjis, todos compraron la mayor, y aceptaron la imposición de dicha asignatura. Con los padres pasó algo parecido. Las objeciones de conciencia fueron pura anécdota.
Ahora la pelea está en si los niños son de los padres o del Estado, aunque de facto quien decide más cosas sobre su educación es el poder y no los padres.
En 2006 aceptamos la puntita y no falta demasiado para que nos la metan hasta el fondo.
En 2011 el Estado se atribuyó la potestad de entrar en los bares y, pasando por encima de su propietario, prohibir que se fumara, aunque él hubiera decidido lo contrario. Hubo algunas protestas pero duraron poco.
Ahora el Estado ya ha prohibido fumar en las terrazas y dentro de no mucho nos prohibirán fumar dentro de nuestro coche.
En 2011 aceptamos la puntita y antes de que termine 2022 nos la habrán metido hasta el fondo.
Con el QR pasa lo mismo. Ha quedado demostrado que no es una medida sanitaria. Países como Francia, que llevan meses aplicándolo, han vuelto a poner más restricciones. Al final resulta que el problema no son los no vacunados y que el QR no sirve absolutamente para nada relacionado con la salud.
Y es que el QR solo es el primer paso para implementar el carnet del buen ciudadano (como ya existe en otros rincones del planeta). Si ahora aceptamos la puntita, nos la volverán a meter hasta el fondo.
Siempre tienen una aparente buena razón para meter la puntita: ya sean los derechos de la mujer, la educación de los niños o nuestra propia salud. Pero solo son excusas para poder entrar hasta el fondo y forzar nuestra libertad, nuestro entendimiento y nuestra voluntad.
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