19 de agosto de 2022

El astrolabioBieito Rubido

Yolanda a Galicia, Iglesias vuelve

El antiguo líder quiere teledirigir a la extrema izquierda española desde la silla de tertuliano. Hacer política sin comprometerse ni trabajar

Yolanda Díaz, la promesa blanca de la extrema izquierda, parece que está enfadada con el protagonismo que Pablo Iglesias le quiere arrebatar desde su condición de comentarista, que reconozcámoslo, es lo que más le gusta al antiguo líder de Podemos. Yo lo escribí en varias ocasiones y ahora me reafirmo, en realidad Iglesias lo que querría es dar la batalla por la audiencia de la televisión de las mañanas frente Ana Rosa Quintana y Susanna Griso. De momento, se conforma con una consolación en la SER. Pero mientras llega esa oferta, Iglesias quiere teledirigir a la extrema izquierda española –tan querida en Rusia, Venezuela y la narco guerrilla colombiana– desde la silla de tertuliano. Hacer política sin comprometerse ni trabajar. Y a Yolanda Díaz, heredera por dedazo, le molestan estas intromisiones y sobre todo esa larga sombra que cuestiona su liderazgo. Por Galicia, su tierra natal, dan por hecho que todo este protagonismo a nivel de toda España le va a venir muy bien a Yolanda para convertirse en la figura de peso que se enfrente a Feijóo en las próximas elecciones autonómicas y logre arrebatarle la hegemonía galaica al centro derecha. Eso será, claro, con permiso de Ana Pontón y de Valentín Formoso, dirigentes de la oposición gallega, que mantienen la tesis de que los votos son para quien los trabaja. Quedan todavía dos años para semejante «hora de la verdad» de Yolanda. Ella quiere jugar en las grandes ligas, y hace bien. Es legítima su ambición, pero en Podemos, cabeza tractora de la extrema izquierda comunista actual, también creen que la legitimidad de origen les corresponde a ellos, ellas y elles y que, si Yolanda quiere ser más, se lo tiene que ganar. De momento, Pablo quiere volver.
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