08 de diciembre de 2022

HorizonteRamón Pérez-Maura

Sánchez el plagiario y los suyos

Sólo cabe deducir que los españoles somos completamente idiotas y preferíamos que la TVE regida por el PP nos mintiera a que la TVE dirigida por el PSOE nos diga la verdad. Es para hacérselo mirar

El catedrático José Manuel Pérez Tornero, presidente de Radio Televisión Española, empezó a cavar su tumba el día que contrarió a Podemos retirando de la última hora de la mañana de La1 el sectarísimo programa que dirigía Jesús Cintora. Un espacio dedicado en su integridad a exaltar el ala izquierda del Gobierno y atacar sin piedad a la oposición. Esa decisión está en el origen de la destitución –vestida de dimisión– de Pérez Tornero.
El actual estatuto de RTVE en teoría garantiza al máximo dirigente de la corporación seis años en el cargo. Destituirlo es casi imposible. Pero si lo que de verdad es imposible es cómo se le hace la vida, el sentido común lleva a cualquiera a dimitir. Y Pérez Tornero ha acumulado todos los méritos habidos y por haber para ser cesado si esa posibilidad hubiera estado en las manos de Pedro Sánchez. A más a más, ha sido convocado varias veces a la Moncloa en las últimas semanas y no se ha doblegado. Él sabía que la situación era insostenible y su gestión estaba siendo un desastre. Yo no sé si por tener un planteamiento equivocado o por carecer de fuerzas para enderezar el rumbo. Cuentan los empleados de la corporación que aquello está yermo. Lo que antes era un hervidero de gente en cabinas montando programas de producción propia ahora es un cúmulo de cabinas de montaje paradas, pasillos vacíos, despachos encendidos y deshabitados. Casi todo se encarga a productoras externas.
En este contexto, la nueva presidenta de RTVE, Elena Sánchez Caballero, que asume el cargo con la previsión de que tendrá una interinidad prolongada, es de una fidelidad al PSOE digna de mejor causa. Su marido fue un alto cargo del Gobierno de Rodríguez Zapatero y ella fue designada miembro del Consejo por el PSOE pese a haber quedado muy rezagada en las elecciones que se hicieron entre los profesionales de la casa para escoger los miembros de órgano administrador. Y lo que es más interesante y revelador de Sánchez Caballero es que el comité de expertos que juzgó su proyecto de gestión de la corporación dictaminó que lo había copiado de la Wikipedia. Pero, como es imaginable, eso no es algo reprobable en el mundo del doctor Sánchez, el plagiario.
Pero a nadie se le oculta que eso exactamente es lo que Sánchez busca. No quiere información, quiere propaganda. Y en RTVE tiene muchos fieles dispuestos a hacerla a bombo y platillo. Todavía se recuerda aquellos viernes negros cuando presidía RTVE José Antonio Sánchez y dirigía los informativos José Antonio Álvarez Gundín. Los sindicatos organizaban protestas cada semana contra la manipulación (es decir, las supuestas mentiras) en los informativos de TVE. Y fíjense qué cosa más rara, pero a base de lo que llamaban mentiras, los informativos de TVE eran líderes de audiencia. Ahora que la izquierda más sectaria controla esos telediarios, han conseguido ser superados por todos los informativos de la competencia. De lo que sólo cabe deducir que los españoles somos completamente idiotas y preferíamos que la TVE regida por el PP nos mintiera a que la TVE dirigida por el PSOE nos diga la verdad. Es para hacérselo mirar.
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