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La pila bautismal que se reconstruyó con las restos de la originaria, en la que fue bautizado san Josemaría en Barbastro

La pila bautismal que se reconstruyó con las restos de la originaria, en la que fue bautizado san Josemaría en Barbastro

La pila bautismal que Barbastro reclama al Opus Dei y que acabó en Roma tras ser rescatada del río

Manuel Garrido, periodista y autor del libro «Barbastro y el beato Josemaría Escrivá», asegura a El Debate que el baptisterio que está hoy en la sede del Opus Dei en Roma no es la pila de Barbastro, «sino una nueva y distinta que incluye algunas partes de la original»

La pila bautismal de San Josemaría que reclama ahora el obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Javier Pérez Pueyo, jamás fue trasladada a Roma como tal, sino que el obispado se deshizo de ella arrojando sus restos al cauce del río Vero a su paso por Barbastro, según diversos testimonios históricos consultados por El Debate. Años más tarde las piedras del baptisterio fueron recuperadas a instancias del sacerdote y catedrático del Opus Dei, José Orlandis, y Segundo García de la Sierra, obispo de Barbastro entre 1954 y 1959, las donó a la Obra.

La declaración extemporánea de Pérez Pueyo renunciando al dominio jurisdiccional de Torreciudad a cambio de que ahora sea erigido por la Santa Sede santuario internacional y de que se devuelva el baptisterio restaurado a Barbastro han causado sorpresa y confusión en diversos medios.

La insólita posición del prelado aragonés, según fuentes eclesiásticas, es vista como una cortina de humo para obviar el consenso alcanzado el pasado 3 de junio en Roma entre el Papa León XIV y el delegado papal plenipotenciario, Alejandro Arellano, en torno al futuro estatus del santuario mariano regido por el Opus Dei, que acaba de cumplir su cincuentenario.

Con respecto a la pila bautismal, el propio obispado reconoce que carece de información suficiente. Estos son los hechos históricos de la otrora original pila bautismal de la iglesia adyacente a la catedral de Santa María de la Asunción de Barbastro en la que fue bautizado san Josemaría el 13 de enero de 1902.

Barbastro, una diócesis mártir

Como tantas iglesias y lugares de culto de España, la catedral de Barbastro sufrió importantes destrozos en julio y agosto de 1936 a cargo de grupos revolucionarios de izquierda, sobre todo de la columna anarquista Ascaso y militantes de Izquierda Republicana del Alto Aragón.

En la capilla bautismal se encontraba la pila original de la catedral de Barbastro, una pieza de noble factura que es descrita en documentos del archivo episcopal del siglo XVII. En verano de 1936 un grupo de militantes de Izquierda Republicana intervinieron activamente en el saqueo y destrucción de la catedral y rompieron parcialmente a golpes de martillo el baptisterio.

Según un informe de la policía fechado el 13 de diciembre de 1944 y depositado en la sección de Fiscalía del Archivo Histórico Nacional, el autor del delito fue Bernardo Sánchez Subías, un labrador de 57 años vecino de Barbastro y militante de Izquierda Republicana.

El militante de marras contaba con antecedentes. Había intervenido ya en 1933 en el asalto al seminario, encabezado por el alcalde de Barbastro, Pascual Sanz, a la sazón miembro del Partido Republicano Radical Socialista, y con conocimiento del gobernador civil de Huesca, Pedro Massa Pérez, que dio orden directa a la Guardia Civil de no intervenir.

Santos Lalueza, vicario general de la diócesis de Barbastro-Monzón entre 1953 y 1979, fue tal vez el testimonio más importante sobre el trajín histórico de la pila bautismal de la catedral y del asesinato de sacerdotes y seminaristas, muchos de ellos compañeros suyos en el seminario. Autor del libro Martirologio de la Iglesia de Barbastro (1989), Lalueza sostiene la tesis de que Barbastro es la diócesis martirial de España por excelencia.

La pila después de la guerra

Entre Santos Lalueza y el fundador del Opus Dei se forjó una gran amistad en los años inmediatos al fin de la Guerra Civil. En 1943, Lalueza, el Ayuntamiento de Barbastro y el cabildo pidieron ayuda a Escrivá de Balaguer para que se mantuviera la diócesis y se evitara su desaparición. Y san Josemaría, establecido en Roma desde 1946, colaboró siempre activamente con sus condiocesanos para salvar la pervivencia de la diócesis donde nació.

Según Lalueza, la pila bautismal vandalizada por las izquierdas radicales, a pesar de su pésimo mal estado, siguió utilizándose tras la Guerra Civil hasta que el obispado decidió sustituirla por una de nueva en los años cincuenta. Lo explicó muy bien el propio vicario general al sacerdote y catedrático de Historia del Derecho de la Universidad de Navarra, José Orlandis, cuando éste, en 1959, se interesó por la antigua pila: «Había estado en uso después de la Guerra, pero muy mal sostenida con pegotes de cemento. Los restos, considerados inservibles, se habían echado al río». Y agregó: «Allí estarán si no se los ha llevado una riada».

Los trozos seguían aún en el cauce del Vero, en un cono accesible desde el entonces convento de Los Escolapios, y eran perfectamente identificables porque la pila había estado esculpida en piedra de Zaidín, una piedra caliza, muy distinta a la de la comarca del Somontano, que es arenisca.

El relato de Lalueza continúa: «Después de comprobar que eran restos de la antigua pila bautismal de la catedral, el mismo Clavería (un capataz de Barbastro) se ocupó de llevarlos al huerto del palacio episcopal y el carpintero –Antonio Durán– se ocupó de embalar aquellos pedruscos. Recuerdo muy bien –asegura el vicario general– que aquel carpintero no entendía por qué era necesario embalar y enviar a Madrid una cosa de ningún valor». «Estas piedras no pueden interesar a nadie», decía el carpintero.

Cuando los restos de la pila bautismal llegaron a Roma, san Josemaría escribió con fecha 21 de abril de 1959 al obispo García de la Sierra agradeciéndole el obsequio de la diócesis: «Acaban de llegar a Roma los restos de la fuente bautismal de la catedral de Barbastro que vuestra excelencia y el Cabildo han tenido a bien regalar al Opus Dei. Y no puedo dejar de agradecer al señor Obispo y al cabildo esa delicadeza que tanto me ha conmovido».

«Esas piedras venerables de nuestra santa Iglesia Catedral –continúa san Josemaría– bien restauradas aquí en Italia por estos hijos míos, ocuparán un puesto de honor en esta casa generalicia. Gracias de nuevo, excelencia, por esa amabilidad que siempre recordaremos con profundo reconocimiento».

«No hay ningún afán de contradecir a nadie»

Los restos fueron restaurados y completados por expertos en Italia. Actualmente, la pila bautismal se encuentra en Santa María de la Paz, la iglesia prelaticia de la sede central del Opus Dei en Villa Tevere, Roma. Allí, no se utiliza como pila bautismal, sino como pila de agua bendita para santiguarse. Encima de la pila en Roma hay una inscripción en latín que recuerda que fue pila bautismal de la catedral de Barbastro donde fue bautizado el fundador del Opus Dei nacido en la ciudad oscense el 9 de enero de 1902.

«Esto es exactamente lo que pasó», explica a El Debate Manuel Garrido, periodista, que en 1991 escuchó el relato del propio vicario general de Barbastro durante una entrevista periodística que le efectuó.

«No hay ningún afán de contradecir a nadie», asegura Garrido. Y concluye: «La pila bautismal que está hoy en la sede del Opus Dei en Roma no es, por tanto, la pila de Barbastro, sino una nueva y distinta que incluye algunas partes de la original».

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