El desayuno sigue siendo una comida importante
¿Por qué no tienes hambre por la mañana? Médicos alertan de posibles causas ocultas
El desayuno, como primera comida del día, juega un papel fundamental en la salud y el bienestar de las personas. Aunque son muchos los médicos que recomiendan hacer un ayuno de 12 horas entre la última y la primera ingesta de la mañana, el desayuno sigue siendo fundamental para la salud metabólica.
Un estudio del Instituto de Investigación Hospital del Mar, publicado el pasado diciembre en la revista Journal of Nutrition, Health and Aging, concluyó que un desayuno de calidad puede disminuir el riesgo de desarrollar síndrome metabólico y enfermedades cardiovasculares.
Sin embargo, los especialistas advierten, que las prisas y la falta de tiempo dificultan dedicar tiempo a esta comida matutina que debe ser rica en proteínas, algo que no solo ayuda a mantener la saciedad durante más tiempo, sino que también contribuye a un mejor rendimiento durante la jornada.
Según los investigadores, un desayuno equilibrado debe aportar alrededor del 25 % de la ingesta calórica diaria y contener una combinación adecuada de proteínas, grasas saludables, fibra y minerales como potasio y hierro.
La Dra. Deborah Lee, especialista en sueño, aconseja desayunar huevos, por ejemplo, que son una excelente fuente de proteínas. Preparar una tortilla o unos revueltos con verduras o queso puede aportar energía sostenida. Por el contrario, los desayunos excesivamente azucarados pueden provocar un pico de glucosa seguido de una caída brusca, lo que genera más cansancio durante la mañana.
El café de la mañana
Aunque la mayoría recurre al café nada más levantarse, la experta sugiere esperar al menos 45 minutos antes de consumir cafeína. «El cuerpo libera cortisol de forma natural al despertar, y tomar café demasiado pronto puede interferir con ese proceso. Esperar un poco permite aprovechar mejor el efecto estimulante de la cafeína y mantener la energía por más tiempo», explica Lee.
En esta línea, la terapeuta nutricional Natalie Burrows, en declaraciones a la revista Stylist, afirma que el consumo de café en ayunas podría estar detrás de la falta de hambre de muchas personas al despertar: «Si el café disimula el hambre, no es un buen comienzo del día. La cafeína no aporta energía a las células del cuerpo», explicó.
Burrows añade que la cafeína estimula las glándulas suprarrenales, provocando la liberación de adrenalina y un «falso impulso» de energía. Por ello, recomienda posponer su consumo hasta después del desayuno para favorecer una mejor regulación de la adrenalina y el cortisol.
Estrés crónico
La terapeuta nutricional Cara Rose por su parte, explica en Dailymail, que la ausencia de apetito en las primeras horas del día podría indicar un estado de estrés crónico: «Despertarse sin apetito podría significar que estás funcionando con cortisol, una hormona asociada al estrés», explica la especialista. Ante esta situación, Rose recomienda beber agua tibia con jengibre fresco y limón para favorecer la función hepática y ayudar al organismo a regular sus procesos internos.
Diversos estudios han vinculado niveles elevados de cortisol con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y trastornos mentales como la depresión.
La terapeuta nutricional Natalie Burrows añade que el desayuno puede desempeñar un papel clave en la gestión del estrés. «Si el estrés es parte del problema, es importante trabajar en formas de manejarlo y ayudar al cuerpo a relajarse», señaló Burrows.
La especialista sugiere comenzar el día con un desayuno ligero y sin cafeína, además de incorporar prácticas como la respiración profunda, que contribuyen a equilibrar el sistema nervioso y a recuperar el apetito matutino. «Esto ayudará a regular el cortisol y a superar el estado de alerta», añadió Rose.