Detalle de las pinturas murales del Monasterio de Sijena expuestas en el MNAC
La justicia ordena al MNAC devolver las pinturas de Sijena en 56 semanas
La resolución del juzgado de Huesca inicia la cuenta atrás para el traslado, que deberá costear el museo catalán tras décadas de litigio por el regreso de las obras al Monasterio de Sijena
El Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) deberá devolver en un plazo de 56 semanas las pinturas murales del Monasterio de Sijena a Aragón. Así lo establece la resolución dictada por un juzgado de Huesca, ya notificada tanto a las instituciones aragonesas como catalanas.
El plazo comienza a contar desde este lunes, tras la comunicación oficial a las partes. La jueza pone así fin a meses de deliberación sobre el calendario para ejecutar el traslado de unas obras que llevan décadas expuestas en el museo barcelonés.
El director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, ha valorado la decisión como «una excelente noticia» y ha subrayado que abre la puerta a la ejecución de la sentencia «de forma irreversible». También ha precisado que será el MNAC quien asuma el coste del retorno.
La resolución fija algo más de un año para completar el proceso. No es un detalle menor: hasta ahora, uno de los principales puntos de fricción había sido precisamente cómo y en qué plazos debía ejecutarse la devolución.
La Plataforma 'Sijena Sí' frente a las puertas del MNAC en Barcelona
El conflicto por las pinturas de Sijena se arrastra desde hace años. Las obras salieron del monasterio y acabaron en Cataluña, donde han permanecido desde entonces. Aragón ha reclamado de forma reiterada su devolución por la vía judicial, en un proceso largo y con múltiples recursos.
En los últimos meses, según distintas informaciones publicadas, el debate se había centrado en las condiciones técnicas del traslado y en el riesgo para la conservación de las pinturas. Ese argumento había sido utilizado para retrasar la ejecución, ante la complejidad de mover unas piezas de gran fragilidad.
La decisión judicial despeja ahora ese escenario. Fija un plazo concreto, obliga a ejecutar el retorno y atribuye al MNAC la responsabilidad económica del proceso. Con ello, el regreso de las pinturas al Monasterio de Sijena deja de ser una expectativa y pasa a tener calendario.