13 de agosto de 2022

Portada de 'Entre tierra y mar'

Portada de «Entre tierra y mar» de Joseph ConradAlba Editorial

'Entre tierra y mar': el Conrad más pasional

Tres relatos de Joseph Conrad donde las mayores tempestades se producen en el corazón de sus protagonistas

Los relatos marítimos le sirven a Joseph Conrad para navegar en el alma humana. Los estrechos límites de un barco potencian unas pasiones que se magnifican en la inmensidad del océano. Y una vez en el puerto, esos mismos hombres buscan su sitio con la mirada siempre puesta en el horizonte.
El autor polaco-británico llevó a cabo una producción extraordinaria de novelas, relatos y cuentos. Muchas de sus obras se publicaron originalmente en distintas revistas antes de unirse en distintos volúmenes. Es el caso de los tres textos que forman Entre tierra y mar, reunidos por primera vez en 1912 y editados ahora en español por Alba.
Tres relatos breves que se enmarcan en torno al golfo de Siam, en el océano Índico, y que se inspiran, sin ser autobiográficos, en historias, anécdotas y recuerdos del propio Conrad recogidos durante sus años como marino. Narraciones con olor a mar, pero en las que los protagonistas no se enfrentan en esta ocasión a los envites de las olas, sino a los del corazón. Una obra, en definitiva, fuertemente marcada por el Romanticismo.
Portada de 'Entre tierra y mar'

Alba Editorial / 256 págs.

Entre tierra y mar

Joseph Conrad

En el primero de los relatos, Una sonrisa de la fortuna, nos encontramos ante la historia de un enamoramiento marcado por los silencios, las sombras y los misterios. Esta última característica se evidencia también en Quien compartió el secreto, texto en el que un novato capitán se enfrenta a su primera singladura tras la extraña aparición de un oficial huido. A las dudas propias del viaje se suman sus esfuerzos por esconder al prófugo y concluye con una espectacular escena naval que resuelve la trama con maestría.
Si el lector disfruta con este Quien compartió el secreto puede seguir con La línea de sombra. En esta novela, algo más extensa, Joseph Conrad también se centra en ese momento de la vida del hombre en el que el velo se rasga y se afronta la madurez. Al mando de un barco, ese instante se colma de dramatismo y avanza entre lo heroico y lo fatal.
Cierra el conjunto Freya, la de las Siete Islas, una obra marcada por el choque entre un amor idealizado y marcado por las ansias de libertad materializadas en un bergantín, y un deseo posesivo, perverso y que abusa de su posición dominante. Un relato en el que Conrad contrapone al marinero Jasper Allen con el teniente Heemskirk y su oscura cañonera a vapor. Entre los dos hombres, Freya, una mujer hermosa, libre y valiente en apariencia.

¿Quién comparó un barco con una cárcel? Que me cuelguen con deshonra de un penol si eso es ciertoJoseph Conrad, 'Freya, la de la Siete Islas'

Escarceos apasionados, tensiones contenidas y sibilinos propósitos dan forma a una narración plenamente romántica y con un fondo trágico que se intuye desde la primera página. La construcción de los personajes es magnífica en este relato. Si en Una sonrisa de la fortuna todo parecen medias tintas y figuras que se resisten a mostrarse en plenitud, Freya, la de las Siete Islas desborda en detalles y matices.
Entre tierra y mar no es una de esas novelas para llevarse a la playa ahora que se acercan las vacaciones, para eso es más recomendable La isla del tesoro, por ejemplo. Se disfrutará mucho más si se lee algo más tarde, aprovechando el frescor de la noche sentado en una terraza desde la que se pueda escuchar el sonido del mar. Si este extremo no es posible, un ventilador en Carabanchel o un patio en la Vieja Castilla pueden hacer el mismo efecto.
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