10 de diciembre de 2022

'Checo' Pérez ha ganado en Singapur su segunda carrera esta temporada

'Checo' Pérez ha ganado en Singapur su segunda carrera esta temporadaAFP

Red Bull también gana sin Verstappen: 'Checo' Pérez puede con Leclerc en la locura de Singapur

  • Victoria del mexicano tras ganar el cara a cara al de Ferrari en una prueba que comenzó con retraso para que no se corriera con lluvia

  • Sainz 3º, Alonso abandona y Verstappen, con fallos, acaba séptimo

Como si de una carrera de autos locos se tratara, con infinidad de abandonos, coches de seguridad (o virtuales) y accidentes, 'Checo' Pérez ha mantenido el idilio de Red Bull con la victoria en un Gran Premio, el de Singapur, en el que Verstappen firmó la peor carrera desde abril y en la que Leclerc se llevó otro golpe al ser incapaz de ganarle el cara a cara al mexicano. Sainz, en silencio, firmó un nuevo podio mientras a Fernando Alonso le volvió a fallar su Alpine y abandonó en el primer tercio de carrera.
Triunfo para Pérez con unas posiciones raras. Los dos Ferrari subieron al podio, pero después llegaron los McLaren (mazazo a Alpine en el Mundial de Constructores) y sexto (Stroll) y octavo (Vettel) fueron los Aston Martin, que por el lado de Alonso (futuro equipo) provoca algo de ilusión. Verstappen fue séptimo, justo por delante de Hamilton. Solo acabaron 14 pilotos.
La Fórmula 1 es un deporte que se encarga de ponerse palos en sus propias ruedas. No quiere espectáculo deportivo sobre la pista en condiciones de mojado. Esperan a que todo esté seco para que los pilotos se monten en sus coches. Y nadie pide que salgan a correr bajo condiciones de diluvio, eso sería una temeridad (lo que pasó en las horas previas a la carrera), pero sí que no esperen a que no caiga ni una sola gota para que se empiece a pilotar. Y eso es lo que pasó en Singapur: retrasaron una hora el inicio sabiendo que ya no llovería. Así se hizo este Gran Premio que fue por momentos una carrera de coches de choque ante el poco nivel de algunos pilotos.
Y es que en estas condiciones, con una carrera en seco pero con algunas partes mojadas -salieron todos con neumáticos intermedios y fueron poco a poco a seco a lo largo de la carera-, se ve quienes son los pilotos que tienen nivel. Zahou, Latifi, Albon y Tsunoda demostraron que no lo dan, que están ahí más por contratos e intereses comerciales que por su pilotaje. Ninguno supo correr en estas circunstancias y todos acabaron fuera provocando coches de seguridad o situaciones virtuales. Tampoco acabaron los dos Alpine, pero ese es otro cantar. Los dos coches acabaron con problemas en el motor y abandonaron ante el desastre del monoplaza. Fernando Alonso lo hizo cuando iba sexto y mantenía firme a Max Verstappen, que fue incapaz de adelantarle. Pero el Alpine se rompió y adiós en la vuelta 22 en lo que fue la carrera del récord: piloto con más pruebas disputadas en toda la historia de la Fórmula 1.
Con una salida muy limpia para las condiciones que había, 'Checo' Pérez adelantó a Leclerc y Sainz a Hamilton. Saltaban chispas y no se veía nada porque todavía había agua en el trazado. Hasta la vuelta 9, primer Safety Car, lo que hubo fue un trenecito en el que nadie arriesgaba. Tras varios Virtual Safety Car -uno de ellos por el abandono de Alonso- comenzó el baile en boxes para cambiar ya los neumáticos y ponerlos de seco. Con muchos intentando mantener el coche, Sainz sacó de quicio a Hamilton, incapaz de adelantar al español. El inglés acabó ante el muro, pero pudo dar marcha atrás y seguir en pista.
En la vuelta 34 entraron todos a boxes pero Sainz esperó a la 36 y la suerte le esquivó. Justo cuando salía del pit-lane se estrelló Tsunoda y hubo un Coche de Seguridad que le hubiera beneficiado mucho si hubiera entrado segundos después. Sin embargo, y sin hacer mucho ruido, el madrileño terminó tercero en un nuevo podio para él. En cuanto se fue ese Safety Car vimos uno de los primeros errores de la temporada -y eso que llevamos ya 17 carreras- de Max Verstappen, que intentado adelantar a Norris por la cuarta plaza, se fue largo y bloqueó los frenos. El campeón del mundo sabía que podía arriesgar porque lo tiene todo ganado ya en el Mundial.
Los últimos minutos de Gran Premio -se contó por tiempo y no por vueltas al llegar al límite de dos horas de carrera- fue para vibrar con un precioso duelo entre Sergio Pérez y Charles Leclerc por la victoria. El monegasco presionó muchísimo al mexicano, le metió el morro, pero el de Red Bull se defendió bien. Ambos, nerviosos, se pasaron de frenada varias veces y al final la victoria se la llevó 'Checo', perfecto escudero en Red Bull, equipo que gana aún cuando la carrera es una locura y su principal piloto queda undécimo. El golpe es para Leclerc porque ni en estas condiciones (salió en la pole) es capaz de ganar.

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