25 de septiembre de 2022

El presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune

El presidente de Argelia, Abdelmadjid TebbouneGTRES

Crisis España-Argelia

Los bandazos de Argelia disparan las alarmas: «Es un socio altamente inestable»

Las empresas españolas entran en pánico ante una escalada de la ofensiva argelina. «No ofrecen seguridad jurídica», dice un experto en relaciones internacionales

La crisis diplomática entre Argel y Madrid mantiene en vilo a cientos de empresas españolas con lazos comerciales con Argelia. Desde que el pasado 18 de marzo Marruecos desvelara el giro de España con respecto al Sáhara, la incertidumbre comercial no ha dejado de crecer. Fuentes empresariales reconocen a El Debate que desconocen la repercusión del catálogo de restricciones que el régimen magrebí ha ido desplegando a lo largo de los últimos días.
«Argelia es un socio altamente inestable», apunta Javier Porras, profesor de RRII de la Universidad CEU San Pablo. Porras explica que la ausencia de afinidad política entre ambos países dificulta la supervivencia de los acuerdos bilaterales, «los intereses de Argelia en España tendrían que ser muy fuertes como para que la falta de conexión quedara en un segundo plano; y en este caso, es al revés», dice.
El pasado 19 de junio, el departamento de Turismo argelino envió una comunicación a todas las agencias de viaje del país en el que instaba a romper sus conexiones con España. Pocas horas después, el Gobierno argelino suspendía la orden, en un enésimo cambio de guion en su estrategia. «Se ha producido un error», justificó la dirección de Turismo, sin aclarar cuál ha sido y si ha habido una llamada al orden desde el Gobierno argelino. «No pedimos nada a las agencias de viaje, la nota ha sido anulada», ha rematado. Lo cierto es que la carta –adelantada el lunes por El Debate– fue enviada a todas las compañías turísticas del país desde el departamento de Turismo argelino.
Conocer la postura oficial de Argelia con respecto a España es prácticamente imposible. A lo largo de las últimas semanas, el país ha roto y rehecho acuerdos en cuestión de días, dejando a las empresas españolas en vilo. Preguntados por su situación, los empresarios reconocen estar perplejos por el «ruido» generado en el país. Todos ellos, critican la falta de información con la que cuentan. En la Moncloa siguen sin precisar en qué punto se encuentran las relaciones diplomáticas.

Tres meses de bandazos diplomáticos

«No ofrecen mucha seguridad jurídica a corto plazo», apunta el experto en relaciones internacionales. La mayor parte de las empresas españolas con línea de negocio en Argelia llevan meses sufriendo bloqueos y vetos a sus exportaciones. La tensión llegó el pasado 8 de junio a su punto más alto, cuando Argel anuncio la ruptura inmediata del Tratado de Amistad con España. Un día después, el país congeló los pagos a las empresas españolas.
El 14 de junio, el presidente, Abdelmadjid Tebboune destituyó a su ministro de Finanzas, a quién atribuyó la autoría de la suspensión de los pagos. «Hay que tener en cuenta que quizá Argelia no haya medido las consecuencias. Al entrar en conflicto con España, de manera inmediata entra en conflicto con el conjunto de la Unión Europea», dice Porras que recuerda que, tras la ruptura del Tratado de Amistad, el gobierno español solicitó la intervención de Bruselas.
En medio, todas las empresas con presencia o tratos con Argelia, la mayoría de ellas son pymes. La CEOE lleva semanas en permanente contacto con Gobierno y empresas. Su intención es conocer el alcance real de la situación y trasladarle a los afectados una radiografía certera del escenario en el que se encuentran las relaciones. «Hay muchas empresas afectadas y por nuestra parte estamos colaborando para que se conozca bien el alcance», afirman desde la patronal de empresarios.

Argelia podría asumir las consecuencias de romper el contrato del gas

La mayor incertidumbre señala a los intereses energéticos de España en Argelia. Naturgy lleva más de ocho meses negociando las condiciones del contrato de suministro con Sonatrach, la empresa pública Argelia. Un largo periplo que desde la compañía consideran algo «habitual en este tipo de contratos».
Sin embargo, desde que estallara la tensión y la ruptura del Tratado, el miedo en el sector se ha disparado. «Esos contratos tienen una serie de cláusulas que en caso de incumplimiento llevarían a un arbitraje internacional. Si Argelia está dispuesta a asumir las consecuencias de una ruptura, nada lo impide que lo hagan», dice el profesor de RRII. Durante los últimos meses, Argel ha amenazado con modificar las condiciones, elevar el precio de venta e incluso cortar el suministro a España.
El cambio de rumbo geoestratégico de España con respecto al conflicto que mantienen Argelia y Marruecos podría salir muy caro. «Estratégicamente a esta situación no se le encuentra una lógica conocida», concluye Porras.
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