Central Nuclear de Trillo España
Von der Leyen advierte por carta del error de «jubilar prematuramente» centrales nucleares como Almaraz en plena crisis energética
La presidenta de la Comisión contradice a los Veintisiete y no descarta «escoltar» barcos petroleros en el estrecho de Ormuz «cuando las condiciones lo permitan»
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, aboga por mantener en funcionamiento las centrales nucleares que puedan continuar su producción en contraste con la postura española de cerrar todas las centrales comenzando por la de Almaraz. «Puede contribuir a garantizar una electricidad »fiable, de bajo coste y con bajas emisiones", afirma Von der Leyen en una carta remitida a los jefes de Gobierno con motivo del Consejo Europeo que se celebrará en Bruselas el próximo jueves.
Esta petición se produce apenas una semana después de que la propia presidenta de la Comisión reconociera que fue «un error» abogar por el cierre de las centrales nucleares.
En la misiva, la presidenta de la Comisión señala que una interrupción prolongada del suministro de petróleo y gas procedente del Golfo como sucede en estos momentos por el cierre iraní del estrecho de Ormuz, podría tener «un impacto significativo» en la economía europea, aunque precisa que por el momento la seguridad física del suministro energético en la Unión está garantizada.
La jefa del Ejecutivo comunitario plantea a los líderes europeos una serie de medidas para contener el impacto del encarecimiento de la energía, entre ellas impulsar contratos eléctricos estables para la industria, reforzar el sistema europeo de comercio de emisiones y revisar la fiscalidad que grava la electricidad frente a los combustibles fósiles.
Entre otras cosas, Von der Leyen señala que la Comisión evaluará «caso por caso» el impacto de los mecanismos nacionales de emergencia destinados a limitar los efectos de los altos precios del gas sobre el mercado eléctrico, a los que algunos Estados miembro han recurrido en el pasado, como subvencionar o fijar un tope al precio de la generación eléctrica con gas y redistribuir los llamados ingresos inframarginales.
Además, pese a asegurar que el suministro energético está garantizado, Ursula Von der Leyen avanza que la Comisión presentará una propuesta para aumentar la capacidad de la reserva de estabilidad del mercado, el mecanismo que regula la oferta de derechos de emisión. Según explica, esta herramienta permitirá «abordar mejor la volatilidad excesiva de los precios y mantenerlos bajo control en el corto plazo».
De igual modo, la presidenta del Ejecutivo comunitario señala que Bruselas adoptará próximamente nuevos parámetros del sistema teniendo en cuenta las preocupaciones expresadas por la industria y acelerará los trabajos para su próxima revisión, con vistas a definir una senda de descarbonización «más realista» más allá de 2030.
En paralelo, Von der Leyen apunta a la necesidad de reforzar el apoyo a las industrias con mayor consumo energético en el actual contexto de precios elevados. En este sentido, recuerda que los Estados miembro ya pueden compensar hasta el 80% de los costes indirectos del carbono a través del marco de ayudas de Estado vigente.
Además, Bruselas trabaja en un instrumento financiado con ingresos del sistema europeo de comercio de emisiones para apoyar a las industrias intensivas en energía en su proceso de modernización.
Respaldo a Estados Unidos en Ormuz
Pero el mantenimiento de la energía nuclear no es el único enfrentamiento que puede tener con los gobiernos, al menos con el español de Pedro Sánchez. El documento apunta a la «coordinación entre varios países» para restablecer la libertad de navegación en la región y explorar la posibilidad de escoltar buques cuando las condiciones de seguridad lo permitan.
Y es que esta carta se conoce unos minutos después de que los ministros de Asuntos Exteriores acordaran no participar en la coalición internacional que ha pedido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para abrir el paso de petroleros a través del estrecho de Ormuz.
Una vez más, Von der Leyen se alinea con Estados Unidos, una postura que le ha generado más de una crítica en las últimas semanas, además de ser acusada de entrometerse en competencias que no le corresponden.