15 de agosto de 2022

La Guerra entre Etiopía y Eritrea, mapa de 1998

La Guerra entre Etiopía y Eritrea, mapa de 1998

Segunda parte

Etiopía frente a Eritrea, parte II: un conflicto de fronteras en el que tuvo que intervenir la ONU

En mayo de 1998 Eritrea invadió un territorio que Etiopía consideraba propio. El conflicto dejó a Eritrea sin gran parte de su terreno agrícola, por lo que los combates se intensificaron y en el año 2000 dos resoluciones de Naciones Unidas legitimaron una fuerza de paz 

Etiopía y Eritrea mantuvieron una unión monetaria hasta terminar 1997, cuando Eritrea introdujo su propia moneda, la nafka. El año siguiente, los desacuerdos sobre el tipo de cambio y su influencia en las relaciones comerciales incrementaron la tensión. Una de las causas del conflicto era el acceso al mar. Las onerosas tasas de Etiopía para acceder al puerto eritreo o al puerto de Yibuti la condenaban a un estancamiento económico. Eritrea, por su parte, continuó con su crecimiento impulsado gracias a la ayuda internacional.

El conflicto

La crisis surgida en mayo de 1998 entre Etiopía y Eritrea desveló viejas rivalidades entre los antiguos líderes guerrilleros que habían peleado hasta derrocar el gobierno militar de Etiopía en 1991. Las relaciones antes habían sido tensas. Sin embargo, al asumir el poder, ambos grupos vencedores lograron separar con eficacia las administraciones y propiedades de los nuevos Estados de Etiopía y Eritrea. Sus gobiernos adoptaron posiciones similares en muchos asuntos regionales y renovaron organismos como la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo.
El conflicto comenzó en mayo de 1998, cuando Eritrea invadió un territorio que Etiopía consideraba propio. El ejército etíope contraatacó y ocupó la mayor parte del terreno agrícola eritreo. Eritrea, con una población de tres millones y medio de habitantes, había atacado a Etiopía, con 65 millones. De la quincena de conflictos que ensangrentaron el continente africano, la guerra etio-eritrea fue la más convencional, dos ejércitos en una guerra de trincheras provocaron 80.000 muertos y centenares de miles de desplazados.
Las batallas giraban en torno al control de tres áreas clave en la línea de frontera de mil kilómetros, donde los combates fueron más intensos: Badme, Zalambessa y Bure, lo que dejaba a Eritrea sin gran parte de su agricultura.
La última fase de grandes enfrentamientos militares comenzó en marzo de 1999, cuando los etíopes recuperaron la última zona ocupada y proclamaron su victoria tras reconquistar Badme. Eritrea aseguró que los combates continuaban.
Durante esas luchas, muchos eritreos buscaron refugio en Sudán. En 2001, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y el Gobierno iniciaron un programa de repatriación para 160.000 refugiados que sólo completaron 51.000 personas. Muchos eritreos que vivían en Etiopía fueron expulsados. También se desmovilizaron unos 200.000 soldados, de los cuales el 30% eran mujeres.
Etiopía y Eritrea firmaron, el 18 de junio de 2000, en Argel, un acuerdo de alto el fuego pidiendo una fuerza de paz de la ONU, hasta que la frontera conflictiva se delimitase. Volvieron a firmar, el 12 de diciembre, otro acuerdo para finalizar el conflicto. Naciones Unidas desplegó una fuerza de paz en una franja de 25 kilómetros sobre territorio eritreo. En 2002, Naciones Unidas determinó que Badme pertenece a Eritrea, lo que Etiopía no aceptó. 

Apoyo internacional 

Dos resoluciones de Naciones Unidas, la 1312 y 1320, legitimaron una fuerza de paz.
La resolución 1320 del Consejo de Seguridad del 15 de septiembre de 2000, dio el siguiente mandato a la Misión de las Naciones Unidas en Etiopía y Eritrea (MINUEE): Supervisar el cese de hostilidades y verificar el redespliegue etíope de las posiciones ocupadas después del 6 de febrero de 1999 que estaban bajo la administración de Etiopía antes del 6 de mayo de 1998; supervisar las posiciones etíopes y eritreas redesplegadas a fin de distanciarlas 25 kilómetros; presidir la Comisión Militar de Coordinación de la ONU y la Organización de la Unidad Africana; y facilitar asistencia técnica y coordinación. Para ello, se autorizaban unos efectivos máximos de 4.200 soldados, incluyendo 230 observadores militares. El Acuerdo de Cese de Hostilidades vinculaba la terminación de la misión de mantenimiento de la paz con la terminación del proceso de delimitación de la frontera común.
La MINUEE desplegó sus primeros observadores militares el 25 de septiembre de 2000; entre ellos, tres oficiales y suboficiales españoles. Una comisión internacional asumió resolver la disputa fronteriza en 2002 por la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya.
Por su resolución 1430, del 14 de agosto de 2002, el Consejo de Seguridad modificó el mandato de la MINUEE para ayudar a la Comisión de Fronteras a ejecutar su decisión de delimitación, incluyendo la eliminación de minas y el apoyo administrativo y logístico de conformidad con las recomendaciones del secretario general Ban Ki-moon. La MINUEE, con oficinas en Asmara (Eritrea) y Addis Abeba (Etiopía), tenía un mandato desde el 31 de julio de 2000 hasta el 31 de julio de 2008.
El 31 de mayo de 2006, el Consejo de Seguridad autorizó la reconfiguración del componente militar de la MINUEE, aprobó un despliegue con un máximo de 2.300 efectivos. El 30 de enero de 2007, el Consejo de Seguridad , aprueba la reducción del componente militar de la MINUEE, de 2.300 a 1.700 pero mantiene el mandato y la dotación máxima autorizada de efectivos que se establecieron en la resolución 1320 (del año 2000) .
El 30 de noviembre de 2007, la comisión fronteriza señaló las delimitaciones y se disolvió. Eritrea aceptó el arbitraje y pidió la retirada de Etiopía que rechazó esas fronteras y siguió ocupando zonas como la ciudad de Badme.
Eritrea presionó a la MINUEE cortándole el suministro de combustible en diciembre de 2007, prohibiendo el uso de su espacio aéreo y restringiendo el movimiento de los cascos azules. Asmara desoyó los llamamientos del Consejo de Seguridad, por lo que, en febrero de 2008, la MINUEE se fue del país. En mayo de ese año, la fuerza de paz en Etiopía ascendía a 328 militares, incluyendo 81 observadores; a los que se sumaban 151 civiles internacionales, 194 civiles locales y 61 voluntarios de la ONU. Contribuyeron con personal militar 41 países. Han caído en acto de servicio trece militares, tres civiles internacionales y cuatro civiles locales.
El Consejo de Seguridad, en su sesión del 30 de julio de 2008, animaba a las partes a alcanzar un acuerdo, se criticaba la actitud de Eritrea contra la MINUEE y daba por terminado su mandato a partir del 31 de julio de 2008.
No se aplicó la demarcación de fronteras de la Comisión Internacional. Las tropas eritreas avanzaron y detuvieron a miembros del personal eritreo de la MINUEE. Existía temor a que se reprodujeran los combates a lo largo de la frontera, debido en parte a la participación de ambos países en el conflicto de Somalia.
El Consejo de Seguridad de la ONU prorrogó en diciembre el mandato de la MINUEE. Eritrea continuó apoyando a grupos de oposición etíopes, incluida la Alianza para la Reliberación de Somalia, formada en Eritrea a mediados de 2007, con los derrotados Tribunales Islámicos. Etiopía prestó apoyo a grupos eritreos de oposición que anteriormente tenían sus bases en Sudán.
Y de aquellos polvos, estos lodos.
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