07 de agosto de 2022

El lienzo representa la batalla de Cavite, que se libró en 1898 durante la Guerra hispanoamericana y supuso una enorme derrota para España, ya que casi toda la flota española resultó aniquilada

El lienzo representa la batalla de Cavite, que se libró en 1898 durante la Guerra hispanoamericana

Gabriel Montesinos y Donday, héroe de las batallas de Cavite y Santiago de Cuba

El 10 de noviembre de 1923, le fue impuesta por el Rey Alfonso XIII la Medalla de Héroe en las batallas de Santiago de Cuba y Cavite junto con el resto de los supervivientes

Gabriel Montesinos y Donday nació en Valencia el 22 de septiembre de 1870, su padre era el vicepresidente de Lo Rat Penat, el magistrado Juan Antonio Montesinos y Mir.
Estudió en los Escolapios y entró en la Facultad de Medicina de Valencia siguiendo los pasos de su familia materna. Se licenció con matrículas de honor en 1894, obteniendo el Premio Extraordinario de fin de carrera. En 1895 obtuvo plaza de médico agregado de la Beneficencia General en el madrileño Hospital de La Princesa y se doctoró en la Universidad Central con su tesis Fisiología del embrión y del feto.
Teniente-médico de la Armada Española Dr Gabriel Montesinos

Teniente-médico de la Armada Española Dr Gabriel Montesinos

En la Armada

En 1896 Montesinos ingresa como teniente en el Cuerpo de Sanidad de la Armada. Fue destinado a Cádiz y un año después al crucero acorazado Cristóbal Colón a las órdenes del capitán de navío Emilio Díaz-Moreu. Intervino en 1898 en la Batalla de «El Caney», donde salvó la vida, en medio del combate, a muchos soldados españoles.
En la Batalla de Santiago de Cuba hundieron su barco y fue capturado por el buque USS Brooklyn junto con el resto de los supervivientes. Fueron transportados a Estados Unidos como prisioneros en el transporte Harvard, donde los voluntarios del 9º de Infantería de Massachusetts dispararon matando a seis españoles e hiriendo a catorce. Cuando llegaron a puerto había casi 90 casos de malaria entre los españoles apresados.
Mientras estuvo cautivo en Portsmouth, en Camp Long, regido con mano dura por un coronel de Marines, renunció a sus privilegios de oficial para trasladarse a los barracones de tropa y cuidar de sus compatriotas heridos. Esto le valdrá ser condecorado con la Cruz de la Orden del Mérito Naval de 1.ª Clase, pero su salud quedaría resentida para siempre.
Tras la repatriación estuvo ingresado en el Hospital Militar de San Carlos. Con el alta fue destinado a la «Escuela de Torpedos» de Cartagena y posteriormente, al crucero de 1.ª clase «Navarra». En 1899 fue trasladado como médico forense de la Armada a Alicante, donde su padre era el presidente de la Audiencia Provincial de Alicante.

Médico civil

Consiguió la excedencia de la Armada e ingresó en el Colegio de Médicos de Alicante. En la primavera de 1900 se casó con Balbina Gomiz y Poveda, la única hija del alcalde de Alicante, Manuel Gómiz, y prima de su amigo José Brotóns Poveda, coronel-médico de la Armada.

En política

Seguidor del pensamiento conservador regeneracionista y seguidor de Eduardo Dato y de Antonio Maura, en 1903 fue vocal de la Junta del nuevo Instituto de Reformas Sociales en Alicante a propuesta de la Academia de Medicina de Valencia. Desde ese año, fue tesorero y vocal del Colegio de Médicos de Alicante.
Desde 1908 hasta 1929 escribió en Las Provincias, su sección se llamaba Hablando con el Doctor. El periódico lo dirigía Teodoro Llorente Falcó, antiguo compañero de pupitre en el Colegio de los Escolapios e hijo del poeta de la Renaixença valenciana y cofundador de ese diario.
Montesinos apoyó la construcción de un nuevo Hospital Militar promovido por su antiguo comandante en el buque Cristóbal Colón, el senador liberal Emilio Díaz-Moreu.
Montesinos no tuvo reparos en hablar del Tratamiento higiénico de la Tuberculosis en el Centro Obrero de los socialistas, en 1913, por la colocación de la 1.ª piedra de la Casa del Pueblo de Alicante.
Desde 1913 fue médico de la Cruz Roja de Alicante, en el Hospital de la calle Villegas y el próximo a la Plaza de Toros. Será condecorado por la Asamblea Suprema de la Cruz Roja Española, por sus servicios durante la epidemia de 1918 en Alicante. Montesinos también fue médico de Sala en el Hospital Provincial San Juan de Dios, donde llegaría a ser, en 1927, director del Hospital Provincial a propuesta de sus compañeros.
Ya jefe de los mauristas, disertó sobre El Civismo en el Círculo Maurista en 1916 y dio varios mítines en la sede de la Asociación de Prensa alicantina. El Dr. Montesinos fue presidente del Círculo Maurista en 1916 y 1917. Pero su actividad en política fue discontinua debido a la muerte de tres de sus seis hijos: primero fue Balbino siendo un niño, después Gabriela adolescente y más tarde Juan Antonio, su primogénito, que también era investigador. Durante esos años fue miembro del Consejo de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Alicante.
Alfonso XIII, Primo de Rivera y Alfonso Torres en la inauguración del Monumento a los Héroes de la Guerra de Cuba

Alfonso XIII, Primo de Rivera y Alfonso Torres en la inauguración del Monumento a los Héroes de la Guerra de Cuba

Al comienzo del Directorio Militar de Primo de Rivera, en 1923, la Unión Patriótica le presentó como concejal del Ayuntamiento de Alicante. Montesinos se volcó en la creación de la nueva sede de la Sanidad Municipal, la Casa de socorro. El 10 de noviembre de ese año, durante los actos del Monumento a los Héroes de la Guerra de Cuba en Cartagena, Alfonso XIII le impuso la Medalla de Héroe en las batallas de Santiago de Cuba y Cavite.

Vinculación social

Su labor humanitaria y social fue constante en favor de los más necesitados. Pasaba consulta gratuita, especialmente en Torre Ansaldo en San Juan de Alicante y en Villa Balbina en el alicantino barrio de Las Carolinas. Allí lo llamaban «el médico del agua y el jabón», pues la primera medicina que recetaba siempre era la higiene corporal, el resto de la atención médica corría de su cuenta.
Montesinos fue elegido desde 1925 presidente de la Cámara de la Propiedad Urbana de Alicante. En apoyo de las Hogueras de Alicante, en 1928 fue uno de los promotores de la «Hoguera de Alfonso XII». En 1929 fue elegido presidente de la Cámara de la Propiedad Rústica y en ese año también fue nombrado por el ministro de Justicia, Galo Ponte y Escartín, vicepresidente del Tribunal Tutelar de Menores.
Tras la llegada de la Segunda República, en 1931, cofundó en Alicante la Agrupación Católica de Padres de Familia, de la que fue presidente. El 11 de mayo un grupo de exaltados prendieron fuego a su finca Villa Balbina.
El 1 de abril de 1936, con motivo de la presentación en el Instituto Médico Valenciano de su trabajo sobre La terapéutica del Ozono, marchó a Valencia, donde se quedó, pues era hostigado en Alicante por sus ideas.
Tras la Guerra Civil, conoció la muerte de su hijo José María. Se retiró de la vida pública centrándose en el desarrollo de su «ionizador», un purificador de aire que culminaba sus estudios sobre los efectos sanadores de la limpieza ambiental a través de la atracción electroestática.
Su esposa falleció en 1948 y el doctor quedó solo con la compañía de sus dos únicos hijos vivos: Clotilde, licenciada en Filosofía y Letras y monja de Jesús-María, y Manuel, alcalde de Alicante por aquel entonces, y sus nietos. El doctor Gabriel Montesinos falleció en Alicante el 24 de julio de 1957.
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