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El presidente ruso, Vladimir Putin

El presidente ruso, Vladimir PutinAFP

Putin advierte que sería «un error» reunirse con Trump sin garantías y tilda de «inamistosas» las sanciones

El mandatario matizó que el aplazamiento anunciado por Washington parece más bien un «posible retraso» que una cancelación definitiva

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha advertido que celebrar una reunión con su homólogo estadounidense, Donald Trump, «sin estar seguro de obtener el resultado esperado» sería «un error», tras el aplazamiento de la cumbre que ambos líderes tenían previsto mantener en Budapest. «Un encuentro así debe estar bien preparado. Sería un error tomárselo a la ligera y salir después de esa reunión sin el resultado esperado», afirmó el mandatario durante una rueda de prensa en el Kremlin.

Putin aseguró que la iniciativa de la reunión partió de la Casa Blanca y que Moscú había dado su visto bueno. «En nuestra última conversación telefónica, tanto la reunión como su ubicación fueron propuestas por la parte estadounidense. Estuve de acuerdo», señaló, antes de matizar que el aplazamiento anunciado por Washington parece más bien un «posible retraso» que una cancelación definitiva.

«El diálogo siempre es mejor que cualquier confrontación, disputa o, especialmente, una guerra», añadió el presidente ruso, en referencia a las tensiones en torno a la guerra de Ucrania. La portavoz del Ministerio de Exteriores, Maria Zajárova, insistió en que cualquier negociación debe partir del reconocimiento de los «objetivos de la operación militar especial», entre ellos la neutralidad y desmilitarización de Ucrania, así como la «protección de los derechos de la población rusoparlante».

Horas antes, el presidente estadounidense había anunciado la cancelación de la cita prevista en Hungría, aunque abrió la puerta a celebrarla «en el futuro». Su secretario de Estado, Marco Rubio, se mostró dispuesto a reunirse con funcionarios rusos «si ello contribuye a una resolución del conflicto».

Putin también aprovechó su intervención para responder a las nuevas sanciones impuestas por Washington contra las principales petroleras rusas, Rosneft y Lukoil, calificándolas de «acto inamistoso». Según el presidente ruso, las medidas «no tendrán un gran impacto en la economía nacional», aunque advirtió de que «repercutirán en las relaciones bilaterales».

Donald Trump, presidente de EE.UU. y Vladimir Putin en Alaska

Donald Trump, presidente de EE.UU. y Vladimir Putin en AlaskaAndrew Caballero-Reynolds / AFP

El mandatario defendió que sustituir el petróleo ruso «llevará mucho tiempo» y consideró que las sanciones forman parte de «una estrategia política para presionar a Moscú», más que de una medida económica efectiva.

Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, el Kremlin se ha mostrado dispuesto a mantener el diálogo con Estados Unidos, aunque en la práctica las exigencias rusas –que incluyen la renuncia de Ucrania a ingresar en la OTAN y el reconocimiento del control ruso sobre los territorios ocupados– han impedido cualquier avance real.

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