Javi 'of Peace'
De todos los charcos salen sapos. Pero el servicio técnico de Movistar desde que es presidente el baloncestista 'Of Peace', es algo así como una estafa. Y funcionó bien hasta con Juan Luis Cebrián
Cuando hice la Primera Comunión, en el precioso oratorio del colegio del Sagrado Corazón –y en cuya construcción y decoración mi tatarabuelo Cubas se dejó una pasta que hoy añoramos sus tataranietos, Javier de Paz ya jugaba al baloncesto con Zapatero. Posteriormente siguió practicando los lanzamientos triples con Horterón y ahora es presidente de Movistar, una empresa construida por el poder, tambaleante como la condición ideológica de sus accionistas, pero una gran empresa. España ha funcionado desde sus principales compañías, que estaban dirigidas y gestionadas por técnicos serios, para los cuales la política y sus cosas eran secundarias. Hasta que llegó el Horterón Mayor del Reino y metió a gestionar empresas centenarias y publicas a los amiguetes. Correos, en la ruina; Telefónica en trances duros, Tabacalera, Renfe… Renfe y Movistar tienen algo en común. Que funcionan de pena, y arreglan los problemas de sus clientes –yo, modestamente soy de los calificados como premier por el número de canales contratados–, y a Renfe con Puente a la cabeza, la tragedia no puede darse por perdida. Siempre gana la tragedia, amenazante, y sinuosa.
Con Javier de Paz, la sucursal y servicios técnicos de Cantabria, es una calamidad. Antipáticos, desatentos y hasta diría, chulos a la manera de camorra italiana. Les expliqué mi tragedia y llevo así cuatro días. Tengo mi obligación, y mi placer, de escribir un artículo diario a El Debate, y me están provocando para que incumpla mi obligación. Han cortado, segado el cable de fibra óptica y de internet. Eso no sucede porque Javi of Peace, el presidente, haya actuado con mala fe, pero da que pensar en la orden: A los escritores que no sean de nuestra cuerda poca atención, que son muuuu mala gente, como diría la Montero. También puede resultar que yo espere y pretenda ser atendido con enchufe. Nada de eso. El servicio técnico de Movistar está para solucionar los problemas a sus abonados, no para eternizarlos haciendo uso de un desprecio al resto de la humanidad como respuesta.
Son sospechitas. Quizá me quiero hacer importante y acuda a auroras boreales para satisfacer mi incapacidad actual. De todos los charcos salen sapos. Pero el servicio técnico de Movistar desde que es presidente el baloncestista Of Peace, es algo así como una estafa. Y funcionó bien hasta con Juan Luis Cebrián.