Fundado en 1910
en primera líneaGonzalo Cabello de los Cobos

Estepona: un alcalde eficaz y 300 millones saldados

Desde que Felipe González llegó al poder, siempre han sido otros los que han tenido que arreglar, con mayor o menor fortuna, los estropicios del PSOE tras su paso por el Gobierno. ¿Qué habría sido de España sin más de dos décadas de socialismo parasitario?

José María García Urbano es el alcalde de Estepona desde 2011. Lo descubrí hace apenas unos días, casi por azar, en esa amalgama de información difusa donde muchos perdemos más tiempo del que quisiéramos: las redes sociales. En uno de esos desplazamientos mecánicos del pulgar, arriba y abajo sobre la pantalla del móvil, apareció un vídeo suyo. Me sorprendió lo suficiente como para detenerme y, con curiosidad, empezar a investigar un poco más sobre él.

ep

El Debate (asistido por IA)

Lo primero que me llamó la atención, incluso antes de indagar en su trayectoria, fue su rostro y el tono de su voz. Transmite la impresión de alguien afable, cercano. Y eso, en política, ya es casi un acontecimiento. Al menos en la política nacional, donde tras unos meses en primera línea a muchos dirigentes se les queda una cara grisácea y fatigada que, a mi juicio, revela más horas de cálculos personales infructuosos que desvelos por el bien común.

En aquel vídeo, García Urbano felicitaba a los esteponeros por haber logrado saldar la deuda de 300 millones de euros que asfixiaba al Ayuntamiento, un lastre que él, como alcalde del Partido Popular, heredó de la etapa anterior. ¿Hace falta que les diga a qué partido pertenecían la administraciones que dejaron semejante agujero negro en las cuentas de Estepona? Creo que no…

El vídeo, publicado el 12 de junio, mostraba al alcalde exultante ante lo que presentaba como un gran hito para la ciudad: haber conseguido eliminar la descomunal deuda heredada. Recalcaba que, para él, asumir esa carga era casi una obligación moral y anunciaba que, superada la etapa más dura, emprendería «la mayor bajada de impuestos de la historia de Estepona». Insistía en que el municipio había pasado de figurar entre los más endeudados de España a erigirse en «un ejemplo de seriedad, de buena gestión y de resultados». En fin, la retórica habitual de cualquier discurso triunfalista. Aunque, eso sí, con un tono contenido.

Lo que verdaderamente me llamó la atención vino después. Tras enumerar los logros, García Urbano lanzaba una reflexión que revela la magnitud del problema: «Eso sí, siempre me preguntaré cuántas cosas podríamos haber hecho si no hubiéramos tenido que pagar esos 300 millones de deuda. Pensad que, para amortizarla, desde 2011 cada día hemos tenido que destinar 60.000 euros».

La pregunta del alcalde no solo concierne a Estepona, es extrapolable a toda España. Desde que Felipe González llegó al poder, siempre han sido otros los que han tenido que arreglar, con mayor o menor fortuna, los estropicios del PSOE tras su paso por el Gobierno. ¿Qué habría sido de España sin más de dos décadas de socialismo parasitario?

Al indagar un poco más sobre la trayectoria de García Urbano me llevé una sorpresa. No se trata de un político profesional, de esos que encadenan cargos orgánicos desde la juventud y de los que ya he hablado hasta la saciedad, sino de alguien con una formación académica y profesional previa y muy sólida: abogado del Estado, registrador de la propiedad, notario y, además, diplomado en alemán.

Algo habrá hecho bien este buen hombre, pues en las elecciones municipales de 2019 obtuvo un 69 % de los votos (21 concejales de 25) y en 2023 revalidó la mayoría absoluta con un 60 % (17 concejales). Imagino que, tras este hito histórico de sanear las cuentas municipales, volverá a imponerse en los próximos comicios, aunque los resultados ya dejan entrever cierto desgaste.

Ahora bien, para ser justos, también conviene señalar que el alcalde tiene aún un asunto judicial pendiente de resolverse: un caso de supuesta malversación relacionado con la contratación de una «amiga íntima» por unos 5.000 euros. Podría haberlo pasado por alto y quedarme solo con las bondades de su gestión, pero creo que mi deber con ustedes es contarlo todo.

Veremos en qué termina este asunto. Por ahora, el PSOE, cancerbero de la superioridad moral en nuestro país, ya ha exigido con vehemencia a Feijóo la dimisión de García Urbano.

Si la impresión que me he formado de este señor es acertada, todo indica que, en caso de ser condenado por esos 5.000 euros, dimitiría sin dudarlo. Pero si, como parece más probable, el asunto acaba en nada, me atrevo a afirmar que García Urbano sería un excelente fichaje para la política nacional. El señor Feijóo, o quien le suceda si no gana las próximas elecciones, haría bien en tenerlo muy presente para su equipo.

Está muy bien rodearse de aduladores que te dicen lo guaperas que estás sin gafas, pero a veces también es necesario contar con gente seria y contrastada para sacar adelante un proyecto importante, en este caso España. Lo que nos vamos a encontrar después de la etapa Sánchez será tan brutal que conviene tener perfiles técnicos solventes, capaces de saber qué hay que hacer más allá de dar palmadas en el hombro ajeno. García Urbano parece uno de esos perfiles. Veremos.

Gonzalo Cabello de los Cobos es periodista

comentarios

Más de En Primera Línea

tracking

Compartir

Herramientas