04 de julio de 2022

El presidente Putin, y el Patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Kiril

El presidente Putin, y el Patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Kiril

La «guerra santa» de la Iglesia ortodoxa rusa: ¿a las puertas de un nuevo cisma?

La estrecha alianza entre el gobierno de Putin y la Iglesia ortodoxa rusa se funden bajo la corrupción

Hoy, 22 de Abril, casi dos meses después de iniciar la guerra en Ucrania, la Iglesia Ortodoxa Rusa ha apoyado abiertamente la campaña militar en el país rival y celebra la Pascua, la principal festividad religiosa en Rusia, a pesar del descontento de muchas diócesis y popes.
«El Patriarca tomó personalmente la decisión de ser uno de los ideólogos del sistema político creado por el presidente ruso, Vladímir Putin. Se ha convertido en uno de sus principales aliados hasta el punto de justificar la guerra en Ucrania», dijo a Efe el teólogo Serguéi Chapnin, que trabajó durante quince años para el Patriarcado de Moscú.
Kiril, quien bautizó en tiempos soviéticos a Putin, ha llamado a los rusos en sus homilías a cerrar filas con el Kremlin y el Ejército ruso en la «guerra santa» contra los que el llama: « el Anticristo», es decir, el Gobierno ucraniano y sus embajadores occidentales.

Una guerra poco santa

Ni una sola palabra sobre el sufrimiento de los civiles ucranianos ni una llamada a un alto el fuego ni una alusión a la tregua de Pascua propuesta esta semana por la ONU, como sí hizo el Pontífice.
El papa Francisco, quien en varias ocasiones se ha pronunciado a cerca de este conflicto, ha cancelado el encuentro que se hubiese producido en junio en Jerusalén junto con el patriarca ortodoxo ruso Kiril por respaldar la guerra.
El papa Francisco junto al Patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Kiril

El papa Francisco junto al Patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Kirilvaticannews

«Muchos pensamos que tras la caída de la Unión Soviética podríamos construir una iglesia libre, pero prevaleció el deseo de recibir beneficios políticos y económicos», admite el teólogo Sergúei Chapnin.

La avaricia, un pecado capital

La estrecha alianza entre el gobierno de Putin y la Iglesia ortodoxa rusa se funden bajo la corrupción. Ya Golomolzin, periodista exiliado por miedo a la represión por parte del estado contra la propagación de lo que ellos llaman «noticias falsas», citaba los millones de rublos –moneda rusa– corruptos bajo las acciones de gobierno que implicarían a la Iglesia de Kiril.
Como ejemplo, pone la concesión de terrenos a la Iglesia, en muchos casos en lugares considerados parques naturales, donde está prohibido construir.
«La Iglesia está en crisis. La sociedad rusa es muy secular. La identificación de los rusos con la religión ortodoxa es más cultural. Hablan de un renacimiento religioso, pero los rusos no van a la iglesia. Hay tres o cuatro veces más creyentes en Ucrania», resalta. EFE

Los ortodoxos salen poco a poco

La Iglesia de Ámsterdam se desvincula con dolor del patriarcado de Moscú. Su motivo se atribuye a la invasión de Ucrania que, para ellos, ha creado un estado de desequilibrio e infelicidad que no funciona con las bases del consejo parroquial del país.
La Iglesia de Jerusalén , ante la desoladora situación, escribía a Kiril diciendo: «Somos conscientes de nuestra obligación religiosa de elegir la paz a través del diálogo. Nuestro papel es orar y apoyar la resolución pacífica de situaciones de conflicto, destacando el peligro de que una escalada aún mayor desemboque en un conflicto nuclear».
El Patriarca Greco-Ortodoxo de Jerusalén, Teófilo III

El Patriarca Greco-Ortodoxo de Jerusalén, Teófilo IIIAFP

La Iglesia Ortodoxa de Constantinopla, representada por su Patriarca Bartolomé, viajó a Polonia para dar apoyo moral a los millones de ucranianos que se han refugiado allí y condena la invasión rusa como: una agresión injustificable. «Mi enfoque exclusivo en estos días es permanecer en solidaridad y oración con los millones de refugiados que han sido desplazados por la fuerza por la agresión injustificada e injustificable en curso, así como la violencia horrenda y costosa causada por Rusia en la patria soberana de Ucrania».
Por su parte, su igual en Rusia ha alegado la financiación de Occidente a Bartolomé para dividir aún más a su Iglesia con la que considera «una parte esencial».
Para la Iglesia de Ucrania, acabar el proceso de ruptura de lazos con el mundo soviético finaliza la dependencia religiosa con Rusia. Ya, con el primer conflicto armado entre los países en 2013, Ucrania se desvinculaba de las acciones del Patriarca Kiril; dando por acabada la unión que se dividió por los intereses de poder y las balas.
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