San Pedro del Vaticano, el corazón de la Cristiandad, aguarda al nuevo Papa
Hoy comienza el cónclave que elegirá al Pontífice 267º de la dos veces milenaria Iglesia católica
Se trata del más numeroso de la historia reciente, donde 133 cardenales electores de más de 70 nacionalidades decidirán -con la asistencia del Espíritu Santo- quién regirá la Barca de Pedro
Según el programa perfilado milimétricamente por la Santa Sede, los cardenales se dirigirán esta mañana a la basílica de San Pedro, la más grande de la Cristiandad, para celebrar la misa Pro eligendo Pontifice, presidida por el decano del colegio cardenalicio, el cardenal Giovanni Battista Re, a partir de las 10:00 horas. En ella, los purpurados se encomendarán al Espíritu Santo para la primera votación que tendrán esta misma tarde.
A las 16:15 horas, el punto de encuentro será la Capilla Paulina, desde la que accederán en procesión hasta la Capilla Sixtina. En esa estancia, bajo los extraordinarios frescos que salieron de los pinceles magistralmente manejados por Miguel Ángel, los purpurados prestarán su juramento de discreción total y se pronunciará el célebre Extra omes (Todos fuera), y se procederá al cierre de las puertas.
Adentro, los 133 cardenales electores, completamente incomunicados, ejercerán su derecho a voto. Se tratará del cónclave más numeroso de la historia reciente. El número máximo de electores no debería exceder de los 120, pero el propio colegio cardenalicio estipuló, en su primera congregación, que serían todos los menores de 80 años los que finalmente accederían al cónclave. El de mayor edad, un español: el cardenal Carlos Osoro, arzobispo emérito de Madrid, que frisa las ocho décadas de vida.
La primera votación
Se procederá entonces a la primera votación. Con casi total certeza no saldrá elegido ningún cardenal (necesitaría dos tercios de los votos, algo que, en principio, es totalmente descartable) y, a partir de las 19:00 horas, se estima que aparecería la fumata. Negra, en este caso.
Mañana jueves se reanudarán las votaciones. Alrededor de las 7:30 horas, los 133 cardenales electores concelebrarán una misa, seguida del rezo de laudes a las 9:00 horas de la mañana, ya dentro de la Capilla Sixtina. En esa primera ronda de votaciones se celebrarán dos escrutinios, y sobre las 12:00 horas se verá la primera fumata del día. En caso de que sea negra, la segunda sesión del jueves comenzaría a las 16:00 horas con dos nuevas votaciones. La segunda fumata se espera hacia las 19:00 horas, a la que seguiría el rezo de las vísperas y el regreso a Santa Marta.
El ordenamiento de los cónclaves elaborado por Juan Pablo II establece que, después de tres días de escrutinios (12 votaciones), los cardenales realizarán una pausa de un día en el cónclave. En este caso, la primera pausa se produciría el próximo domingo tras trece votaciones infructuosas (la de la tarde del miércoles y las cuatro del jueves, viernes y sábado). Desde el momento de la pausa en adelante, el cónclave alternará ciclos de siete votaciones y recesos hasta elegir al nuevo Papa.
Si atendemos a los ocho cónclaves de los últimos cien años, nunca se han prolongado más de cuatro días. La media ha rondado los tres días y siete votaciones, y en los dos últimos -los de Benedicto XVI y Francisco-, los cardenales solo necesitaron dos días para decidir quién sería el próximo Papa.