28 de noviembre de 2022

Volodomir Zelenski, ilustración

El presidente ucraniano Volodomir ZelenskiPaula Andrade

151 días de guerra en Ucrania

Quién es quién en el círculo de poder de Zelenski tras la purga de «traidores»

Olena Zelenski se ha incorporado al equipo activo del presidente que encabezan Denys Shmyhal, primer ministro, Andriy Yermak, jefe de la Oficina Presidencial, Olexiy Reznikov, en Defensa y Dmytro Kuleba en Exteriores

Volodímir Zelenski, parece haber entrado en una espiral de desconfianza sin límite. La decepción que le produjo descubrir que su servicio de inteligencia estaba infestado de infiltrados pro rusos y que eso era un espejo de lo que sucedía en la Fiscalía General, le ha llevado a replantearse si no todo, casi todo.
Cinco meses después de que Vladimir Putin diera la orden de invadir Ucrania, Zelenski comienza a manifestar síntomas de agotamiento. Entregado por igual a la guerra y a la batalla de la comunicación, el ex humorista ha decidido en esta etapa, entre otras medidas, recurrir a su mujer.
Mientras ella cumple esta nueva misión, Zelenski estrecha su círculo íntimo y reflexiona sobre lo hecho y lo que le queda por hacer. Dicho de otro modo, sobre su estrategia.
Preocupado por los «traidores» que trabajan en áreas tan sensibles como seguridad del Estado y la Fiscalía, el presidente de Ucrania se deja asesorar -y advertir- por otros servicios de inteligencia internacionales.
En este escenario Zelenski reconduce su relación con los ministros y militares que llevan todo el peso de la guerra.

Los que son y los que están

Denys Shmyhal, primer ministro, sigue gozando de la confianza de Zelenski. Hombre leal y con fama de poco ambicioso o de estar lejos de querer moverle la silla a su jefe, permanece junto al jefe del Estado en todo momento.
Algo parecido sucede con el jefe de la Oficina Presidencial, Andriy Yermak. Mano derecha del presidente, su cargo no refleja el grado de influencia y la capacidad de decisión que tiene sobre Zelenski.
A ojos del Gobierno es el número 2 de un Ejecutivo al que no pertenece, ya que su puesto es, en realidad, algo parecido al de un secretario.
Sin embargo, según informa EFE, supervisa que cada una de las decisiones del presidente se ejecute en sus justos términos, revisa los acuerdos y negociaciones en marcha y pone bajo la lupa las decisiones que afectan a la reconstrucción del país y el alcance en Rusia de las sanciones de Occidente.
Abogado y productor de cine (de aquellos años le viene la relación), Andriy Yermak se definía hasta hace poco como el «gestor del Presidente», recuerda la agencia Efe.
La siguiente figura clave es David Arakhamia, jefe del grupo parlamentario del partido El Servidor del Pueblo de Zelenski, según el análisis de Roman Romaniuk y Roman Kravets para «Ukrainska Pravda».
El control de Zelenski sobre sus diputados es incuestionable, mientras que Arakhamia se concentra en actividades complementarias, incluidos los contactos con otros grupos políticos.
El ex periodista Mykhailo Podoliak, por su parte, ha formado parte de las delegaciones negociadoras con Rusia en Minsk y Estambul. Le corresponde también comunicar la situación en el frente, difundir las cifras de bajas enemigas y negociar los intercambios de prisioneros.
Su trabajo ha suscitado duras críticas por parte del jefe del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Oleksiy Danilov, quien considera que parte de esas competencias corresponden a su departamento.
Antes de la invasión, Danilov y el Consejo desempeñaron un papel relevante en la toma de decisiones, como las sanciones contra el político prorruso Viktor Medvedchuk. Pero mientras tanto Danilov ha perdido parte de su presencia pública.
Por contra, la invasión elevó el perfil del carismático comandante militar en jefe Valerii Zaluzhnyi, a quien se considera ampliamente competente y liberado de los antiguos cánones de anteriores generales de estilo soviético.
Un 97% de los ucranianos confía en su ejército, aunque los rumores de posibles tensiones entre el Presidente y el alto mando militar se han colado en la prensa ucraniana. Zaluzhnyi se ha mantenido discreto y centrado en sus funciones.

Defensa y Exteriores

Otros estrechos colaboradores de Zelenski son sus ministros de Defensa y de Asuntos Exteriores, Olexiy Reznikov y Dmytro Kuleba. Este último es, a escala exterior, el segundo «rostro» de Ucrania, tras el presidente, por su omnipresencia en todo encuentro multilateral o bilateral, además de acción en las redes sociales.
Le corresponde un papel importante en la búsqueda de dar la máxima proyección internacional a la lucha de Ucrania contra la invasión rusa.
Reznikov y Kuleba han contribuido a mejorar la imagen del presidente, frente a quienes dudaban de la capacidad del hombre que resiste los embates de Putin.

La decepción

Zelenski no olvida, por demasiado reciente y por el golpe que supuso, que se vio obligado a destituir a Iván Bakánov, jefe del Servicio de Seguridad y amigo suyo de la infancia. Casi en paralelo cayó la fiscal general, Iryna Venedíktova, mientras Zelenski ordenaba una revisión en profundidad de toda la inteligencia, lo que ha precipitado una larga secuencia de ceses a escala regional o local.
En medios ucranianos se relaciona esta evolución con la creciente influencia de Yermak en contraposición con amigos del pasado de Zelenski de su carrera en el mundo del espectáculo.

Encuesta de imagen

La mayoría de los ucranianos siguen teniendo una buena opinión de la actuación de Zelenski, con un 85 % de confianza en su presidente, según una encuesta de finales de junio del Instituto Internacional de Sociología de Kiev.
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