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13 de abril de 2024

Al bate y sin guanteZoé Valdés

Zorra amnistía

Por fin los agricultores y transportistas españoles se han sumado al movimiento de protesta, a última hora, anoten eso que no es menos…

Actualizada 08:07

Mientras veo uno de mis programas preferidos en CNews titulado En Quête d’Esprit (juego de palabras entre «enquête», búsqueda y «en quête», consulta, de espíritu o espiritual) pienso en el tema que tocaré en esta columna. No saben la ilusión que me hace escribir para El Debate, para ustedes, es la razón por la que trato de imponer la verdad, la razón, además del humor, para al menos que lo que quede de lo que les diga también les divierta. Pues, viendo el programa, y mientras cambio de canales, se me ocurre comentarles la imagen que más ha impactado a los franceses en estas recientes protestas de los agricultores y transportistas en Francia, y ha sido aquella en la que un sacerdote al borde de la carretera bendice con la cruz y agua bendita a los transportistas que pasaban en dirección de Bruselas para una vez allí protestar frente a la Unión Europea.
Por supuesto que también a mí me impresionó la imagen del sacerdote y el agradecimiento de los agricultores y camioneros desde sus asientos. El padre se llama Thierry Louis Lacomblez, cura de Louvres Roissy, y cuando se le pregunta qué fue lo que le impulsó a acometer el acto religioso respondió tranquilamente que él mismo era un agricultor, que en los alrededores de su parroquia trabajaba la tierra y el campo, y que al impedimento, de no poder abandonar a los fieles, decidió al menos acompañar en espíritu y con bendiciones el convoy de manifestantes. Qué grande.
Por otro lado, también vi a esos adolescentes que se han quedado trabajando la tierra y cuidando del ganado, respaldando a sus padres y cubriéndoles en sus ausencias. Hay que tener mucho cuidado cuando uno se refiere a los jóvenes de forma despectiva, porque no todos son lo que observamos más comúnmente, hay una gran cantidad de muchachos responsables que conocen el sentido de la vida y del trabajo. Mis respetos. Varios de esos jóvenes que quedaron en las granjas asumiendo el trabajo de sus padres, días antes fueron arrestados por el mero hecho de protestar en el Mercado de Rungis; aquí pueden ver algunos de esos testimonios. Emocionante.
Tomo el telecomando de la tele y zapeo por los canales españoles, también por YouTube. No hay algo equivalente de discusión, conversación, con espiritualidad y pensamiento, en la televisión española. Por lo que advierto continúan los actos de campaña para las elecciones gallegas, los discursos múltiples, y el titingó sobre la ley de amnistía, ah, y los indoblegables jueces, y claro, la canción del momento que se titula ‘Zorra’, y que transcurre en un decorado muy parecido al de Salustiano y su afiche de la Semana Santa de Sevilla, todo muy –me van a disculpar– en el tono ‘colorao’ de culo, pedo, chocho, tetillas… Ese es el nivel, Maribel.
Algunos discurren en eso de que si les encanta el culo de los bailarines, pero que, sin embargo, el culo cubano de una tal Chanel molestó el año pasado, o el otro anterior, y tal… A mí los culos que me gustan son los culetes firmes de los toreros, con sus correspondientes mandados en el frente, de ahí no me saquen. Y tienen que ser traseros sin almohadillas ficticias, ni esos culos gordos rellenados tan del perfil letrinoamericano. Del título y contenido de la canción no puedo contarles demasiado porque no llegué a oírla, no, hasta ahí no pude sacrificarme más.
Aunque me han contado que va de una mujer muy zorra que sale de noche, tan atrevida ella, y ya. Tampoco me molesta que a estas alturas una mujer salga a la hora que le canten sus entrañas, pero también es verdad que frente a los poemas eróticos y sabrosones de Catulo y de Quevedo, el retroceso resulta evidente.
En una época en Cuba, cuando la gente todavía iba al ballet a ver bailar en puntas a una momia, gritaban «¡perraaaaaaaaa!» a la momia y a las demás Willis, como si estuvieran en un estadio de beisbol y no en un excelso teatro. «Zorra» nunca le gritaron, no sé por qué, pero creo que no era correcto tratar de zorra a una ciega, porque la momia además lo era. O sea, perdón, una no vidente.
Al principio, es cierto que no identificaba muy bien si lo de «zorra» iba contra la cosa esta de la amnistía, o contra la señora de nariz de hoz que fue a ver a su Santidad al Vaticano, ahora todo alhajado con martillos, regalados en el pasado por el expresidente indigenista Evo Morales, que también es cocalero y comunista.
El caso es que por fin los agricultores y transportistas españoles se han sumado al movimiento de protesta, a última hora, anoten eso que no es menos…
Pero como el mundo gira a la velocidad del horror, otro afectado mental volvió a apuñalar y a atacar con un martillo a varios transeúntes en la Estación de Trenes de Lyon en París. Salafista, islamista radicalizado, de todos modos, ha pesado más su estado mental, como en los casos anteriores. Curioso, ¿no?
Entonces, ya ven, de tanto que iba a decirles no les dije nada, de modo que quédense con lo que mejor les convenga, que pronto nada de esto tendrá ninguna relevancia.
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