Montero y Belarra gritan «fascista»
La grosera manipulación de la izquierda europea que llama fascista y ultra a Kast mientras defiende a la comunista Jara
La escena es grotesca y un síntoma de anormalidad democrática, pero a nadie ha parecido importarle demasiado. Porque está normalizada. Las comunistas Irene Montero y Ione Belarra gritan «fascista» a José Antonio Kast y pocos parecen preocuparse, y no porque desprecien la influencia social de estas dos mujeres, sino porque les parece normal y hasta aceptable que dos firmes defensoras del totalitarismo comunista vayan dando lecciones de democracia por el mundo, en este caso, a los chilenos. Y luego, además, aparecen los habituales despistados de derechas diciendo que las fascistas son ellas. No, ellas son comunistas, herederas y defensoras de dictaduras asesinas de 100 millones de personas.
Pero no han sido solamente ellas las que han manipulado la realidad chilena. Lo ha hecho todo el progresismo, desde los comunistas hasta los socialistas, arremetiendo contra Kast, llamándolo fascista y ultra, y defendiendo a su contrincante, a la comunista Jeanette Jara, como supuesta representante del progreso y la democracia. Es decir, lo habitual de la manipulación progresista, pero especialmente llamativa en el caso de Chile. Por el grado de mentira y de desprecio a los principios democráticos en la comparación. Ante todo, porque Kast ni se ha definido como fascista ni apoya el fascismo, mientras que Jara es una orgullosa militante comunista, miembro del Partido Comunista de Chile, y defensora del totalitarismo comunista.
Kast ha declarado abiertamente que no es pinochetista, ha condenado a quienes violaron los derechos humanos durante la dictadura y ha apoyado el indulto para algunos de los condenados por aquellas violaciones, pero por ser militares que actuaron siguiendo órdenes. Kast es un conservador clásico, crítico con la derecha tradicional por lo que considera poca contundencia en asuntos como la seguridad y la disminución del peso del Estado. Sin embargo, Jeanette Jara es miembro del Partido Comunista de Chile desde 1999 y proclama su defensa del comunismo allí donde puede, además de justificar las dictaduras cubana y venezolana, y, por supuesto, toda la historia del totalitarismo comunista.
Dijo Jara, en abril de Cuba, que «creo que Cuba tiene un sistema democrático distinto al nuestro». Pero he aquí a todos los medios izquierdistas europeos llamando ultra a Kast un día sí y otro también, mientras califican de «progresista» o «izquierda» a secas a Jara. No por habitual esta manipulación es menos grave. Y tiene consecuencias en la propia democracia, crecientemente contaminada por esta adulteración. Imaginemos la idea de democracia que puede tener el joven que lee y escucha lo anterior por todas partes, que la comunista defensora de la dictadura cubana es la demócrata.
¿Saben ustedes cuáles son los votantes españoles que muestran más apoyo al sistema democrático en las encuestas? Los votantes de Bildu, seguidos de los votantes de Podemos y de Sumar, es decir, los proetarras y los comunistas. Son datos que acabo de revisar para mi próximo libro. Algo falla, ciertamente, en el concepto de democracia que manejan muchos ciudadanos. Y es que identifican la democracia con Jeanette Jara; o, en España, con Irene Montero e Ione Belarra.