07 de diciembre de 2022

Francisco en kazajistán

Francisco en kazajistánGTRES

Estos son los frutos, ya florecidos, de la visita del Papa Francisco a Kazajistán

«A partir del ejemplo que nos ha dado el propio Pontífice, podemos abrirnos aún más al encuentro con personas que provienen de otras tradiciones, culturas y religiones. Podemos aprender a vivir y a amarnos», ha declarado Monseñor Yevgeniy Zinkovskiy, obispo auxiliar de Karaganda

Monseñor Yevgeniy Zinkovskiy, obispo auxiliar de Karaganda y primer obispo local de Kazajistán, ha recordado el reciente viaje apostólico del Papa Francisco al país centroasiático, afirmando que «en Kazajistán ya existía un profundo respeto por la Iglesia católica», pero que el viaje apostólico del Papa Francisco en septiembre ha tenido «el efecto de generar una mayor consideración hacia nosotros entre la población local». «Probablemente, –según Zinkovskiy– su presencia también nos ha dado más valor a los católicos: en este país representamos un ‘pequeño rebaño’, como dijo el Papa, y a veces caemos en el error de mirar simplemente los números, sintiéndonos pequeños, casi insignificantes. Acoger a Francisco en este pequeño rebaño nos ha confirmado en la fe y en la misión diaria que no es nuestra, sino de Dios».

Todas estas 'semillas' plantadas por la visita del Papa, si se riegan y cuidan bien, podrán brotar, crecer y dar fruto, como Dios quiereYevgeniy Zinkovskiy

La cuestión del diálogo ha sido el núcleo de los discursos de Francisco: «Sus palabras - señala el prelado- seguirán siendo un punto de referencia para la fe de todos los católicos de Kazajstán: el entorno multiétnico en el que vivimos nos lleva diariamente a comprometernos y a trabajar en el diálogo, pero, a partir del ejemplo que nos ha dado el propio Pontífice, podemos abrirnos aún más al encuentro con personas que provienen de otras tradiciones, culturas y religiones. Podemos aprender a vivir y a amarnos. El diálogo es como una semilla que seguiremos cultivando y un proceso que pretendemos desarrollar».
La estancia del Papa en Astana ha brindado la oportunidad de firmar un Acuerdo entre la Santa Sede y la República de Kazajistán. Este documento, explica el obispo Zinkovskiy, representa «un gran regalo, que beneficiará a la misión de la Iglesia en el país». El Acuerdo, según se informa en un comunicado de la Santa Sede, dará «una aplicación más amplia al artículo 2 del Acuerdo Bilateral de 1998, facilitando la concesión de visados y permisos de residencia al personal eclesiástico y religioso procedente del extranjero y dedicado a la atención pastoral de los fieles católicos en Kazajstán».
«Todas estas 'semillas' plantadas por la visita del Papa -concluye el obispo-, si se riegan y cuidan bien, podrán brotar, crecer y dar fruto, como Dios quiere, en nuestra comunidad, que es siempre un pueblo que camina en el mundo siguiendo a Cristo».
Kazajstán cuenta con cuatro diócesis católicas, con un total de 70 parroquias. Hay 91 sacerdotes en el país, de los cuales 61 son diocesanos y 30 religiosos. Según datos oficiales del Ministerio de Asuntos Exteriores kazajo, de los más de 17 millones de habitantes del país, cerca del 26% son cristianos, y el 1% de ellos son católicos.
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