07 de agosto de 2022

lactancia materna

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Maternidad

¿Cuánto debe durar la lactancia materna? Los pediatras responden

Hasta los seis meses, la leche materna ha de ser el alimento exclusivo del recién nacido y hasta los dos años se ha de compaginar con otras comidas

«desde hace menos de 100 años, el patrón de duración de lactancia en los humanos ha sido de 3 a 4 años con variaciones entre el año y los 7». Así lo afirma el Comité de Nutrición y Lactancia de la Asociación Española de Pediatría (AEP). Ahora, dar el pecho de manera prolongada, la lactancia que supera los dos años, es cada vez menos común, sobre todo en los países occidentales. «Las madres que deciden prolongar su lactancia suelen encontrar poco apoyo social y profesional», explica el comité.
La recomendación oficial de la AEP, de la OMS y de las grandes instituciones pediátricas mundiales es que el niño se alimente del pecho de su madre exclusivamente hasta los seis meses. Desde ese momento y hasta que el niño cumple los 2 años, se ha de compaginar la lactancia con alimentos complementarios.

Dar el pecho previene enfermedades

Todos los estudios apuntan a que la leche de la madre es la que mayores beneficios trae para la salud del bebé, pero también para la propia madre. Se trata de la mezcla perfecta que ayudará a los niños a prevenir ciertas enfermedades mientras sean bebés, como infecciones respiratorias, otitis, gastroenteritis, diarrea, infecciones de orina, meningitis o síndrome de muerte súbita del lactante. Pero también para cuando sean adultos. Se ha demostrado que la lactancia materna previene el riesgo de sufrir obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias, enfermedades inmunitarias, arteriosclerosis o infarto de miocardio.
Una vez se han pasado los 2 años y se sigue dando el pecho, se considera ya lactancia prolongada. La asociación de pediatras explica que no existe evidencia que demuestra que la lactancia comience a ser perjudicial a partir de cierto momento o pierda sus buenas propiedades. Al contrario. Se sabe que dar el pecho de manera prolongada en el tiempo aporta numerosos beneficios a la madre y al niño, igual que ya hacía desde su nacimiento.
El aporte calórico y de micronutrientes sigue siendo considerable, llegando a suponer hasta más del 50 % de lo que necesitan a diario. Después del primer año y por lo menos hasta el segundo, los pediatras del comité de lactancia recomiendan que el niño realice al menos cuatro tomas al día.
«Los niños no llegan a ser más o menos independientes según el alimento que hayan tomado sino el modo en que se les ha dado», explica la doctora Susana Ares, del comité de lactancia de la AEP. Esto quiere decir: los pequeños no son más dependientes de sus madres por la prolongación de la lactancia. Y lo que es más, esta facilita el destete natural del niño, según su ritmo de desarrollo, sin que ello influya en su nivel de autonomía.

LAS SUGERENCIAS DE LA AEP PARA AYUDAR A QUE EL NIÑO DEJE EL PECHO

  • Plantear el destete de forma gradual, nunca bruscamente, dándole muestras constantes de cariño.
  • Al comienzo del destete, acortar la duración de las tomas o disminuir el número de veces que se le ofrece el pecho, aunque no se le niegue cuando lo pide.
  • Progresivamente, ir pactando con el niño, los momentos de las tomas: después de merendar, antes de dormir… hasta hacerlas cada vez menos frecuentes.
  • Ofrecer alternativas a las tomas que le resulten placenteras, como pueden ser los juegos.
  • En el caso de insistencia en la toma en momentos determinados, hablar con él, ofreciéndole explicaciones de por qué no se accede a su petición, adaptadas a su nivel de entendimiento.
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