17 de agosto de 2022

HorizonteRamón Pérez-Maura

La rebelión de las pijoprogres

Imagino que, para las lesbianas, los gays, los transexuales, los bisexuales y los no sé qué –que son los de la «I»– ser lo que se consideran, supongo que no es un trabajo. Salvo que trabajen de lo que son. Y eso se consideraba una explotación. Así que no sé por qué UGT celebra a trabajadores explotados

Entonces se dieron cuenta de que el grado de estupidez e infantilismo demostrado por Irene Montero y su pandi derrochando el dinero de los españoles por las calles de Washington y Nueva York, además de sobrevolando el océano Atlántico, hacía un daño difícilmente superable a Podemos. Y al propio Gobierno de la nación. Pero estas chicas tan encantadas de haberse conocido probablemente dan por finiquitada la coalición y sólo quieren apurar al máximo. No así su líder en potencia. Yolanda Díaz, la gauche caviar por antonomasia, que todavía cree que puede jugar un papel relevante en la conformación de la nueva mayoría. Pero ya está tan desesperada que intenta pescar en cualquier sitio: el dimitido alcalde de Rivas Vaciamadrid, los concejales escindidos de Más Madrid en el ayuntamiento de la capital. La broma de Yolanda Díaz, que iba a salir a escuchar a las masas ha quedado reducida a sentarse en el banco de la plaza del pueblo y esperar pacientemente a ver si hay alguien que quiera venir a contarle algo. Pero más bien parece que son pocos los que tienen interés en confraternizar.
Así que, a falta de poder escuchar confesiones, Díaz se ha lanzado a rebelarse contra el gasto militar comprometido por España con sus aliados. No paramos de mejorar. ¿Cómo se puede ser vicepresidente de un Gobierno que adquiere un compromiso de la magnitud del alcanzado en la cumbre de la OTAN y no dimitir si no estás de acuerdo? Yo puedo entender que se discrepe. Es legítimo. Pero cuando eres minoritario y no se va a hacer lo que tú quieres, lo que no puedes hacer es discrepar desde dentro. Tienes que marcharte a tu casa, y tan felices.
Por cierto, no me resisto a mencionar que Díaz ha manifestado a los medios de comunicación su discrepancia con el incremento del gasto en Defensa cuando entraba en el primer encuentro estatal LGTBI organizado por UGT. ¿Qué tiene que ver el sindicalismo con los derechos LGTBI? Hasta donde yo sé, los sindicatos tienen que defender los derechos de los trabajadores. E imagino que, para las lesbianas, los gays, los transexuales, los bisexuales y los no sé qué –que son los de la «I»– ser lo que se consideran, supongo que no es un trabajo. Salvo que trabajen de lo que son. Y eso se consideraba una explotación. Así que no sé por qué UGT celebra a trabajadores explotados. Pero esa es otra cosa para la que no tenemos tiempo ahora.
Que en España tengamos en el Gobierno un partido que no acepta que se invierta en defensa lo que todos sabemos que es imprescindible ante la amenaza que Rusia ya ha demostrado ser, que no seamos capaces de ver que tenemos una bomba de relojería al otro lado del Mediterráneo, que tengamos ministras que piensen que lo chupi guay del Gobierno es volar en Falcon a Estados Unidos, demuestra el infantilismo de nuestras gobernantes que han demostrado ser unas perfectas pijoprogres. Y que no sean capaces de ayudar a defendernos ante las amenazas que tenemos frente a nuestra seguridad, pone en evidencia que son unas traidoras. Porque demuestran más sintonía con nuestros enemigos que con sus compatriotas.
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