Cuesta abajo y sin frenos
Si Sánchez pierde dos escaños por mes, se le pueden hacer muy largos los dos años que quedan de legislatura
Sánchez ha salvado una vida esta semana en el Congreso, pero ya ha quemado seis, como decía Antonio Flores en su canción. Y más le vale aprovecharla si no quiere en esta última llevarse por delante lo poco que queda del PSOE que recogió. Por algo Felipe González no votará al partido de toda su vida en las próximas elecciones, pero el problema para Sánchez no es Felipe, sino que su misma opinión la comparte el 45 % de sus votantes.
Imagino que Sánchez y Óscar Puente creerán que ese perfil de votantes son meros traidores, como Page, que ven la realidad y no el relato que ha montado Moncloa en torno a lo que verdaderamente está pasando en este país. La amnistía no era tal, sino una normalización social de lo que ocurrido en Cataluña; los fijos discontinuos no son parados, sino empleados que trabajan a ratos; la corrupción del PSOE no es un acto avergonzante, sino un error por el que basta con pedir perdón. Y así podría tirarme un buen rato enumerando las estrategias del Gobierno para edulcorar la verdad como si se tratara de un café demasiado fuerte. Porque los ERE no existieron, todos lo sabemos, ni tampoco el caso del fiscal general del Estado, ni mucho menos lo que se le investiga al hermanísmo o a Begoña Gómez. Todo es un bulo. Y, si no lo crees así, eres tan traidor como Page, como Felipe González o como tantos históricos del PSOE que se han bajado ya del barco.
Lo que se tienen que hacer mirar en Moncloa es que así los números no salen y que cada mes que pasa el PSOE pierde fuerza. Si en junio hablábamos de un máximo de 110 escaños, ahora se podrían quedar hasta en 106, mientras que una alianza de PP+Vox llegaría hasta los 200 escaños. En algún momento Sánchez alcanzará su suelo por mucho escándalo de corrupción que haya a su alrededor, pero si pierde dos escaños por mes, se le pueden hacer muy largos los dos años que quedan de legislatura. A lo mejor es verdad que la historia recordará a Sánchez, como le decía en su día a Máximo Huerta, pero será por haber conseguido destrozar el PSOE como en otros países de Europa.