02 de julio de 2022

Museo

Museo Victorio y Lucchino, en el convento de Santa Clara de Palma del RíoCARMEN DUERTO

Los modistos de la duquesa abren museo

Victorio y Lucchino han conseguido ser profetas en su tierra, con un museo que alberga sus más de cuarenta años de creación

Los diseñadores andaluces, José Víctor Rodríguez Caro y José Luis Medina, juntos son Victorio y Lucchino, han conseguido en su tierra lo que aún no tienen Pertegaz, Elio Berhanyer o Paco Rabanne en las suyas. Un museo que alberga sus más de cuarenta años de creación y al que la duquesa Cayetana de Alba, si hubiera vivido hasta hoy, habría estado encantada de amadrinar.
En realidad aún no se puede llamar Museo porque están pendientes de que lo autorice la Junta de Andalucía, que es también quien ha retrasado la apertura oficial del recinto expositivo hasta finales de junio. Al haber convocado elecciones autonómicas no se puede inaugurar nada. La felicidad de los diseñadores se pospone por imperativo político. Aunque ellos llevan ilusionados desde 2017, que es cuando firman el contrato de comodato, por el que los modistos acuerdan ceder sus obras sin recibir una contraprestación económica y por 25 años a contar desde noviembre de 2017.
La pareja andaluza batieron el récord Guinnes al realizar la bata con la cola más larga, diseñaron más de cien modelos diferentes de uniformes para los ocho mil trabajadores de la Expo’92 celebrada en Sevilla, montaron su taller de costura en la casa natal de Velázquez e hicieron sentirse guapa a la duquesa de Alba en su tercera boda sevillana y a la gran Rocío Jurado en el enlace de su hija Rocio.
Museo

Museo Victorio y Lucchino, en el convento de Santa Clara de Palma del RíoCARMEN DUERTO

José Victor y José Luis comenzaron juntos a diseñar y a vivir y siguen juntos, en un ejercicio extraño que conjuga vida familiar y profesional nada corriente en el mundo de las vanidades de la moda y con algunos problemas económicos sobre sus espaldas.
Ellos ahora han conseguido ser profetas en su tierra, especialmente en la de José Victor, nacido en Palma del Río a pocos kilómetros de la cuna de José Luis, Sevilla.
Desde el pasado fin de semana se puede visitar el que será el Museo Victorio y Luchino en el convento de Santa Clara de Palma del Río, en el recinto amurallado de la ciudad cordobesa, famosa por sus huertos de naranjas. De momento abren viernes, sábados y domingos y la visita es gratuita. El Debate ha sido el primer periódico invitado a conocerlo y sinceramente merece la pena.
Vittorio

Victorio y LucchinoCARMEN DUERTO

En los tres mil metros cuadrados, repartidos en dos plantas, irán rotando las más de 4000 piezas cedidas por los diseñadores favoritos de la duquesa Cayetana de Alba. No sólo hay trajes de cóctel y fiesta, también hay una sala dedicada a uno de los puntos fuertes de los andaluces, los trajes de novias, urnas que encierran sus zapatos, joyas o perfumes y quizás, lo más impactante e interactivo de la exposición sea el comienzo de todo; el atelier, la sala de creación de los diseñadores que está reproducida tal cual y con sus utensilios originales. Además se puede oler y tocar. Para el final del recorrido por su obra han querido hacer vivir la experiencia de asistir a un desfile a todo aquel visitante que entre en el mundo V&L ubicado en ese rincón de Córdoba.
Los diseñadores están tan implicados que rara es la semana en la que no se pasan un ratito por Palma del Río a cambiar alguna foto del video de presentación, a llevar un objeto nuevo o a darle más vuelo a una falda. Lo sienten como algo tan personal que han llevado hasta objetos de arte que decoran sus casas. Sí, los dos quieren que su museo sea también un trozo de su vivienda. Al fin y al cabo más que museo, lo de Palma del Río es el mundo V&L.
Por cierto que también son cordobeses, Elio Berhanyer y Palomo Spain -nacido en la vecina Posadas- y para ellos también podría haber espacio en el espectacular recinto y ahí lo dejo, señora alcaldesa.
Museo Victorio y Luchino en el convento de Santa Clara de Palma del Río

Museo Victorio y Lucchino en el convento de Santa Clara de Palma del RíoCARMEN DUERTO

El convento de Santa Clara estuvo abandonado desde que dejaron de residir allí las monjas de clausura y era un dolor ver cómo la maleza destruía lo que el hombre sabio había levantado. Y más con su ubicación en el centro de la villa, dentro del recinto amurallado. Ahora es un edificio imponente con una reforma exquisita gracias a las escuelas taller que se crearon en Palma del Río para recuperar antiguos oficios vitales para su reconstrucción. El museo de los diseñadores ocupa sólo una parte, unos tres mil metros cuadrados, el resto se destina a salas de exposiciones, salón de actos, biblioteca y talleres.
Pronto será lugar de peregrinación de lo más granado de la sociedad española que ha sido vestida por Los Victorios, apodo cariñoso que les poníamos cuando íbamos a sus desfiles: ¿a qué hora son Los Victorios?, ¿has pasado por el backstage de Los Victorios? Y luego ellos salían sonrientes abrazados a Penélope Cruz, a la Shiffer o a Naomi Campbel. Ahora las Domecq, las Abascal o Carmen Martínez Bordiú están buscando fechas en sus agendas para pasarse por Palma del Río.
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