22 de enero de 2022

Ingrid Betancourt con sus hijos tras ser liberada, el 2 de julio del 2008, en la

Ingrid Betancourt con sus hijos Mélanie y Lawrence, tras ser liberada, el 2 de julio del 2008, en la Operación jaqueAFP

Colombia

Las FARC deberán pagar 36 millones de dólares por el secuestro de Ingrid Betancourt

Lawrence Delloye, único hijo varón de la ex rehén, rcibirá 12 millones y el resto los abogados de la familia
El secuestro, en julio del 2008, de Ingrid Betancourt fue, posiblemente, el más polémico y con mayor trascendencia de la historia de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Su liberación, seis años más tarde, en la cinematográfica operación jaque, pasó a la historia como uno de los desenlaces más apasionantes que se conocen de un secuestro. Cuando parecía que todo lo relacionado con aquel episodio había terminado, saltó una noticia que sorprendió a toda Colombia. Esta semana un tribunal estadounidense condenó a la guerrilla más antigua de continente a indemnizar a Lawrence Delloye, hijo de la ex senadora, con más de 36 millones de dólares, por los daños sufridos por la ausencia de su madre cuando era un adolescente.
El argumento que utilizó y que convenció al juez Matthew Brand para exigir una indemnización a las FARC, hoy legalizadas como partido político, es que habían violado la Ley Antiterrorista y el secuestro de su madre le causó un daño emocional irreparable. «Aunque ninguna suma de dinero puede devolver el tiempo perdido sin su madre a Lawrence Delloye, ni sanar el trauma sufrido por las FARC, estamos orgullosos de haber podido lograr algún tipo de justicia». Robert Levy, abogado del despacho Scarinci Hollenbeck que defendió con éxito el caso, se expresaba en estos términos una vez conocida la decisión del juez Matthew Bran, de la Corte Federal de Pensilvania.
En un comunicado difundido a los medios de comunicación, el abogado reflexionaba: «Las FARC y sus miembros provocaron en el demandante sufrimientos y daños asociados con la separación de su madre» y un «estrés emocional severo al desconocer si ésta seguía con vida o estaba muerta y si podría volver a reunirse con ella».
Las FARC deberán desembolsar doce millones de dólares a Lawrence Delloye, el único hijo varón de la antigua rehén, porque fue él quien interpuso la demanda en el mes de julio de 2018, contra los secuestradores. El resto de dinero será para pagar los costos del proceso judicial y la minuta del equipo de abogados. En total, más de 36 millones de dólares.
El hijo de Betancourt pudo recurrir a la justicia estadounidense porque posee doble nacionalidad. El joven, de 24 años, nació en San Bernardino (California, Estados Unidos) en 1988. Ingrid Betancourt, de 61 años, fue secuestrada en febrero del 2002 cuando se encontraba en un sector de la selva colombiana haciendo campaña. Las autoridades le habían advertido del riesgo que corría, pero la por entonces candidata, insistió en adentrarse en territorio controlado por la guerrilla terrorista. La acompañó su secretaria y mano derecha, Clara Rojas. Ambas fueron capturadas por un comando de las FARC. El cautiverio terminaría rompiendo una amistad que parecía inquebrantable. Rojas fue liberada antes que «Ingrid», nombre que en medio planeta se asociaba, en aquellos años de plomo, de inmediato con Betancourt.
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