08 de agosto de 2022

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión EuropeaAFP

Guerra Rusia - Ucrania  Europa se une contra Putin para frustrar sus ambiciones en Ucrania

La Unión Europea va a financiar, por primera vez en su historia, la compra y entrega de armas a un país que no forma parte de la institución comunitaria. «Hoy se rompe un tabú», ha declarado Josep Borrell, alto representante para Asuntos Exteriores de la UE. La situación en Ucrania se complica a medida que pasan los días y es que, cada vez, se estrecha más el cerco sobre la capital.
Mientras que los ucranianos siguen repeliendo los avances del Ejército del Kremlin, las autoridades del país han alertado del avance de un gran convoy ruso hacia Kiev. «Sabemos hacia donde se dirigen y estamos preparados», ha lamentado el asesor del Ministerio del Interior ucraniano, Vadim Denisenko.
La captación de nuevas imágenes satelitales, que muestran una larga fila de vehículos militares de más de cinco kilómetros de largo, confirma la versión ucraniana. La agencia de tecnología Maxar explica que, en estas fotografías, se pueden distinguir camiones de transporte de combustible y otros medios logísticos así como vehículos blindados a unos 65 kilómetros al sur de la capital.
«Esta guerra requiere nuestro compromiso de apoyar al Ejército ucraniano», ha expresado Borrell. Pero este paso no se es el único que ha dado la institución comunitaria para plantar cara a Moscú, y es que, durante el día de ayer, se tomaron otras dos decisiones sin precedentes en el seno de la Unión Europea.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado que, dentro del nuevo paquete de sanciones contra Rusia, se ha concretado el veto a los medios rusos Sputnik y Russia Today en todo el territorio comunitario. Von der Leyen, que en la noche de ayer adelantaba la expulsión de algunos bancos rusos del sistema Swift de pagos interbancarios, ha aseverado que la prohibición contra «la maquinaria mediática del Kremlin» es «otro paso sin precedentes».
La UE también impondrá nuevas sanciones a Bielorrusia y a su presidente, Alexandr Lukashenko, ya que desde la institución lo consideran «cómplice de este feroz ataque contra Ucrania». País que, durante la jornada del domingo, votaba en un referéndum sobre su Constitución para, entre otras cuestiones, eliminar la cláusula de «neutralidad», lo que permitiría a Minsk almacenar armas nucleares dentro de su territorio.
Otra medida histórica que ha tomado la Unión, ante la invasión rusa, es la activación de la directiva de protección internacional, que supone la acogida de todos los ucranianos que lleguen a suelo comunitario, durante, al menos, un año. Se calcula que unas 368.000 personas ya han cruzado las fronteras hacia otros países europeos huyendo de los ataques rusos, según datos de la agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Polonia sería el país que está acogiendo el mayor grueso de solicitantes de asilo, 150.000. Pero si la situación no mejora, se calcula que hasta cinco millones de personas podrían abandonar Ucrania.
Además, el espacio aéreo de la Unión Europea se mantendrá cerrado para todos los aviones rusos. La escalada bélica del Kremlin ha provocado que más países envíen armas a Kiev como Portugal o Bélgica e, incluso, estados históricamente neutrales como Suecia o Dinamarca, también, han anunciado que suministrarán armamento militar a Ucrania. Putin, ante la determinación europea, ha ido un paso más allá y ha puesto en alerta a sus fuerzas nucleares.
«Ordeno al ministro de Defensa y al jefe del Estado Mayor que pongan las fuerzas de disuasión del Ejército ruso en alerta especial de combate», dijo Putin en una reunión televisada con sus jefes militares. El presidente ruso ha justificado la decisión bajo el pretexto de que «altos funcionarios de los principales países de la OTAN también emiten declaraciones agresivas contra Rusia». Ucrania, víctima del ansia de poder de Putin, se prepara para sus días más difíciles desde que comenzara la invasión.
La capital del país se encuentra totalmente cercada, el propio alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, reconocía que la ciudad «ha entrado en fase defensiva» y que se encuentra «completamente rodeada, todas las salidas están controladas por las tropas rusas. La evacuación ahora es imposible». El Ministerio de Interior de Ucrania ha cifrado en 352 el número de muertos, entre ellos 14 niños, y más de 1.600 heridos.
Moscú, sigue sin dar el número de víctimas, pero sí ha reconocido, por primera, vez la existencia de muertos. «Lamentablemente tenemos camaradas heridos y muertos», ha declarado, durante una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso Ígor Konashénkov.
En un último intento por evitar un mayor número de muertos, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha aceptado reunirse con una delegación rusa en la frontera ucranio-bielorrusa, junto al río Pripia, para negociar. Zelenski ha reconocido que no cree en el resultado de estas conversaciones de paz, pero que lo hará de todos modos para que «luego ni un solo ciudadano de Ucrania tenga la duda de que intenté detener la guerra cuando había una pequeña, pero aun así, oportunidad».
El Gobierno de Kiev, que no ha querido dar más información de dónde ni cuándo se producirá ese encuentro, ha adelantado que su país no va a «capitular ni a entregar una pulga de su territorio». «Vamos a escuchar lo que quiere decir Rusia (...) y a decir lo que pensamos de esta guerra», ha aseverado el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba.
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