09 de agosto de 2022

El presidente ruso, Vladimir Putin

El presidente ruso, Vladimir PutinGTRES

Guerra Ucrania-Rusia  Putin se compara con el zar Pedro el Grande para justificar la anexión de Ucrania

Admite abiertamente que quiere «recuperar» territorios mientras prepara referéndums para integrar en Rusia cuatro regiones ucranianas

Sigue sin admitirlo de manera explícita, pero el presidente ruso, Vladimir Putin, cada vez va dejando más pistas de que su intención con la guerra de Ucrania pasa por anexionarse, al menos, parte del país invadido, al que considera una creación artificial fruto de la desintegración de la Unión Soviética.
La última miga de pan la dejó este jueves, con unas declaraciones en las que se comparaba con el zar Pedro I, ' el Grande', a través del cual hizo una analogía entre la situación vivida por el emperador que fundó San Petersburgo en 1703 y él mismo, que estaría recuperando los territorios perdidos por Rusia tras la caída del régimen socialista.
Con la efeméride del 350 aniversario del nacimiento de Pedro el Grande, Putin recordó que en el siglo XVIII el zar «libró la Gran Guerra del Norte durante 21 años. Parece que estaba en guerra con Suecia y rechazó algo, pero ¡no rechazó nada! ¡Regresó! Sí, adonde se fundó San Petersburgo. Y cuando fundó la nueva capital, ninguno de los países europeos reconoció este territorio como ruso; todos lo reconocieron como parte de Suecia».

Nos toca regresar y fortalecernosVladimir Putin

El mandatario ruso enlazó después la situación vivida por el emperador con el actual contexto de lo que él denomina la «operación militar especial» en Ucrania. «Bueno, ahora parece que también nos toca a nosotros regresar y fortalecernos», apuntó Putin sonriendo, aunque sin mencionar a Ucrania, en un acto con empresarios y tras visitar una exposición dedicada a Pedro I.
Ilustración Putin y Pedro el Grande

Putin y Pedro el GrandeLu Tolstova

Desde el Kremlin tampoco se pronuncian de manera clara y concisa sobre si el último objetivo es la conquista de Ucrania para convertirla en una o varias regiones rusas, como ya hiciera en 2014 con la anexión de la península de Crimea en respuesta al Euromaidán, que acabó con el derrocamiento del entonces presidente, el prorruso Víktor Yanukóvich.
Este jueves, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitry Peskov, cuestionado por el final de la invasión, se limitó a apuntar que la misma acabará cuando se resuelvan las «tareas» encomendadas por Putin, principalmente la «desnazificación» y la «desmilitarización» del país, según recoge la agencia rusa Tass.
No aclaró el portavoz del Kremlin, sin embargo, si estos objetivos podrían realizarse bajo el actual régimen ucraniano, encabezado actualmente por el presidente, Volodímir Zelenski, del que dijo que Rusia todavía reconoce en su cargo.
Ahora la duda recae en si el presidente ruso decidirá tratar de anexionarse todo el país, lo que conllevaría poner en práctica una guerra larga, con elevados costes humanos y económicos, o, por el contrario, se conforma solamente con las zonas que controla militarmente, principalmente el Donbás y buena parte del sur de Ucrania.

Funcionarios y referéndums

En el mismo encuentro con empresarios, el ex agente del KGB se mostró confiado en su pulso económico con Occidente e indicó que era «improbable» que se produzca un rechazo total a los recursos energéticos rusos en los próximos años, según recoge Interfax. Cabe recordar que ni siquiera la Unión Europea ha podido cerrar completamente los grifos de gas y petróleo rusos, y eso que aun queda medio año para el invierno.
Es probable que ni Putin sepa hasta dónde podrá llegar en su invasión ucraniana, por lo que hasta ahora se está dedicando a afianzar políticamente los territorios que ha logrado dominar con las armas. Desde hace meses se oye el runrún o, directamente, la opinión de algunos líderes prorrusos, sobre la celebración de distintos referéndums de anexión a Rusia, aunque ahora la idea va tomando forma y acelerándose en sus procesos.
Según publica el medio opositor ruso Meduza, que opera desde Letonia, Boris Rapoport, subjefe del Departamento de Administración Presidencial para Asuntos del Consejo de Estado, está reclutando personal para trabajar en las administraciones de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk, y con ciudadanos que dirigen a través de «administraciones cívico-militares» las regiones de Jersón y Zaporiyia.
Según esta información, el plan de Putin es convertirlos en funcionarios y que sean los encargados de organizar los referéndums de anexión de las provincias del Donbás y de las otras dos regiones del sur del país. Esto podría desembocar en un proceso similar al de Crimea, que de facto es Rusia, aunque su reconocimiento es muy limitado. Como San Petersburgo hace tres siglos.
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