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28 de febrero de 2024

Análisis económicoJosé Ramón Riera

Milei tiene muchos números para triunfar si dolariza Argentina

En Ecuador la inflación del 96 % se quedó en un 37,7 % al terminar el primer año, y al cuarto año estaba en el 2,7 %

Actualizada 13:06

Posiblemente este artículo es el que más tiempo me ha llevado conseguir unos números fiables para poder escribirlo.
Me comprometí con el redactor jefe de la sección de Economía de El Debate, Unai Mezcua, en escribir un artículo sobre Milei y las posibilidades de éxito que tiene para conseguir cambiar a Argentina, si al final dolariza la economía.
La dolarización de una economía hasta ahora solo se ha producido tres veces en la historia: Panamá en 1904, Ecuador en el año 2000 y El Salvador en el año 2001.
Los tres países parten de contextos muy diferentes.
Panamá lo adopta en el mismo momento en que se convierte en un país independiente.
En El Salvador la dolarización respondió más bien a un asunto de intereses económicos, puesto que era una condición imprescindible para aprobar el Tratado de Libre Comercio con EE. UU., que eliminaba los aranceles aduaneros para ambas partes.
Pero el caso de Ecuador es completamente diferente. «La economía atravesaba una crisis tan profunda que la dolarización fue concebida como la última carta para salvar a un país que estaba a la deriva, con una hiperinflación que llegó al 96 % y una moneda nacional, el sucre, completamente devaluada».
Así fue como el 9 de enero de 2000 el presidente Jamil Mahuad dolarizó la economía ecuatoriana, en medio de un clima de polarización política que provocó la salida del gobierno.
Por ello lo que he decidido es comparar qué ha pasado en la economía ecuatoriana desde el año 2000 hasta hoy y compararlo con lo que ha sucedido en la economía argentina durante este mismo período de tiempo y poder así sacar unas conclusiones de si es posible sacar adelante a Argentina aplicando esta medida que tiene muchas ventajas, pero también algún inconveniente.
Dolarizar una economía implica que hay que retirar toda la moneda nacional, en este caso los pesos argentinos, para a partir de ese momento utilizar el dolar americano como la moneda de intercambio en la economía.
A partir de este momento, el país pierde el control de la política monetaria, como le ha pasado a los dos otros países, pero también a los 20 miembros de la Eurozona, que ya no pueden emitir papel moneda para pagar, como se ha hecho en múltiples ocasiones y Argentina es la muestra, ni tampoco se puede devaluar la moneda para reactivar la economía.
A partir de ese momento, solo le queda la política fiscal para poder influir en la economía y, por lo tanto, el gasto público y los impuestos.
Pero veamos qué ha pasado en ambas economías con una serie de variables económicas, sin olvidar que Ecuador en el año 2000 tenía una situación muy parecida a la de Argentina en 2023.
Empecemos por la inflación y veamos qué ha pasado desde 2017 hasta 2022 en este capítulo, porque si intentamos mirar los datos de Argentina, nos encontraríamos que hay tantos cambios de índices que es muy complicado ver lo que ha pasado. Tal es así que el Banco Mundial no publica los datos de inflación de esta nación.
Y así vemos que en Ecuador en estos años posteriores a la crisis financiera mundial y a pesar de la pandemia, según el Banco Mundial, la inflación acumulada ha sido de un 3,8 %, mientras que en el caso de Argentina la inflación oficial del INDEC es de 2.496 % en este período de tiempo.
Si a continuación vemos qué ha pasado con el PIB a precios constantes de 2015 y el PIB per cápita de los dos países, veremos también cosas muy interesantes:
Así tenemos que en estos 22 años de siglo la economía argentina ha crecido un 51,1 %, mientras que la economía ecuatoriana lo ha hecho un 88,5 %, lo que significa que a pesar de no tener capacidad de política monetaria la economía ecuatoriana crece mucho más que la argentina.
Si lo miramos desde el punto de vista del PIB per cápita, nos encontramos que, mientras en Argentina esta variable crece un 21,2 %, en Ecuador lo hace 11 puntos más en ese mismo período. Sin duda alguna el efecto crecimiento de la población tiene que ver.
Efectivamente así es y aunque los dos países son emigrantes en este período, sin duda Argentina gana en éxodo, y así la población argentina, que crece en un 24,7 %, lo hace mucho menos en que la ecuatoriana, que crece un 42,6 %, por lo que queda explicado que el crecimiento per cápita se ve afectado por el número de habitantes.
Y, por último, quiero utilizar otro indicador que me facilita el Banco Mundial que es el de «Los subsidios, las donaciones y otros beneficios que incluyen todas las transferencias sin contrapartida, no reembolsables en cuenta corriente a empresas privadas y públicas; donaciones a gobiernos extranjeros, organizaciones internacionales y otras unidades de Gobierno; y seguro social, beneficios de asistencia y beneficios sociales del empleador en dinero y especie».
Es decir, lo que el Estado aporta del gasto público para sostener con paguitas el voto cautivo, modelo claramente peronista y de izquierdas para tener callado al trabajador con cualquier tipo de ayuda para sobrevivir. Esta cifra en porcentaje del gasto público no solo es espectacular sino aberrante para cualquier país que quiera obtener un desarrollo económico.
Así tenemos que Argentina dedica casi un 74 % de sus recursos del Gasto Público a subsidios, mientras que Ecuador dedica justo la mitad, un 36,5 %.
Con estos datos a la vista podemos concluir de forma sencilla que para Ecuador la dolarización comparada con la pesificación de Argentina le ha permitido ganar en crecimiento de PIB, de PIB per cápita en población y sobre todo en una inflación nula contra una hiperinflación en Argentina.
Sin duda, si Milei quiere triunfar, debe dolarizar la economía argentina, renunciando a la posibilidad de emitir moneda. Esto le permitirá controlar la inflación. En Ecuador la inflación del 96 %, al terminar el primer año de la dolarización, se quedó en un 37,7 %, en el segundo año bajó al 12,5 %, en el tercer año al 7,9 % y al cuarto año ya pasó al 2,7 %, para seguir en esa senda en el resto del siglo donde solo la crisis del 2008 le llevó al 8 % en ese año.
Está claro que ni siquiera con la dolarización se conseguirá controlar la inflación en los dos primeros años, pero se empezarán a ver a finales del segundo año todos los efectos positivos de la medida.
Si además se aplican medidas fiscales para reducir los impuestos y favorecer el desarrollo de la economía, se ataca el gasto público, sobre todo el de los subsidios innecesarios, y se favorece el empleo, en los 4 primeros años de gestión conseguirá que se empiecen a ver los efectos de estas medidas, y si consiguiese 8 años de gestión argentina, podría empezar de nuevo a ser alguien en el concierto mundial.
Para ello va a tener que aguantar al peronismo y tenerlo contra la pared, y no va a ser fácil porque van a ir a por él.
Pero si alguien puede conseguirlo ese es Milei y más si consigue no autodevorarse.
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